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viernes, 25 de abril de 2014

Revolución y contrarrevolución. 40º aniversario del 25 de abril y de la revolución de los claveles (4).

Imagen: 40º aniversario del 25 de abril.
Autor: Paco Arnau (@ciudadfutura, ciudad-futura.net)


Dedicamos esta cuarta y última entrada de la serie sobre el 40º aniversario del 25 de abril, a comentar por un lado en qué consistió el PREC; por otro, el papel desempeñado por el alma del PREC, el general Vasco Gonçalves. Posteriormente comentaremos la contrarrevolución que se activa para poner fin al proceso revolucionario, y el papel destacado que tuvo en ello el líder del Partido Socialista (PS), Mário Soares. Terminaremos con una breve reflexión acerca de la analogía entra la transición española y portuguesa y entre el PSOE y el PS.

*  *  *

Punto de partida: la revolución de los claveles rompió con el guión preparado para una transición hacia una democracia burguesa.

Miguel Urbano Rodrigues, en su artículo "Vasco Gonçalves, o general do povo"  (publicado inicialmente en Avante, órgano del PCP), recordaba unas palabras del líder revolucionaro:
Vasco tomó conciencia de evidencias que a millones de portugueses pasaron desapercibidas. Un ejemplo: “el MFA –señala en la entrevista a Manuela Cruzeiro- no era un movimiento revolucionario (…) no tenia al principio, en su horizonte, una revolución social”. Fue la irrupción torrencial de las masas, tomando las calles, en la jornada del 25 de Abril, lo que abrió las puertas a la alianza Pueblo-MFA, imprimiendo al proceso un rumbo no previsto. Y recuerda que “el propio día 25 de Abril, el MFA aún se dirigió a Tomás como Su Excelencia el Presidente de la República y a Marcelo como Su Excelencia el Presidente del Consejo”.
En efecto, la transición portuguesa, debería haberse ajustado a un guión perfectamente diseñado para poner fin a la dictadura, dando paso a una democracia burguesa, como ocurrió después en Grecia y en España. En este sentido, como indica la cita anterior, la revolución de los claveles rompió con este guión y tomó una dirección claramente revolucionaria. De manera escueta, en el siguiente cuadro tratamos de exponer las líneas que marcaban la necesidad de liquidar las dictaduras del sur de Europa, incluyendo la portuguesa:



El proceso de construcción que desembocaría en la actual UE, era incompatible con la incorporación de países que viviesen bajo un régimen dictatorial, por múltiples razones en las que ahora no vamos a entrar. Al mismo tiempo, la incorporación de Grecia, España y Portugal a esa Europa en construcción resultaba una meta irrenunciable, pero tales países vivían bajo el paraguas de dictaduras militares. Así pues, eran tres problemas a los que había que dar solución, promoviendo transiciones controladas .

En otras palabras: los dictadores, a quienes en el pasado se había apoyado como herramienta anticomunista, no solo habían dejado de ser útiles, sino que constituían un escollo.

El problema se solucionaría mediante transiciones controladas por las fuerzas políticas sistémicas y atlantistas. Es lo que se llama "gatopardismo": que las cosas cambien para que todo siga siendo igual. Se modifica la estructura política del estado (dictadura --> democracia burguesa) pero se mantienen intactas la estructura social y económica. Si pensamos en términos del concepto marxista de "modo de producción", esto se aprecia de manera muy nítida: los cambios se limitan a la superestructura, pero se mantiene inamovible el sistema de relaciones de producción (infraestructura). Al final el poder sigue en manos de los de siempre

Las transiciones en el sur de Europa, debían evitar a toda costa que la izquierda se hiciese con el poder. Para ello, la Internacional Socialista desempeñará el papel de cortafuegos: el apoyo mediático y financiero, garantizaría que el voto de los trabajadores fuese mayoritariamente a los partidos de la IS (PS, PASOK y PSOE). Esto responde a lo que se ha definido como "el papel de la socialdemocracia como comadrona de los partos difíciles del capitalismo". Las transiciones de los 70 fueron partos difíciles, de ahí el papel estelar que el sistema asignó a la socialdemocracia.

La primera de las tres dictaduras en caer fue la portuguesa, y quizás por eso las transiciones griega y española estuvieron muchos más monitorizadas por el Poder, para no incurrir en los errores que se dieron en Portugal.

Poner fin a la dictadura de los coroneles en Grecia, no fue difícil. La paradoja fue que Grecia era miembro de la OTAN y se utilizó a otro país de la OTAN, Turquía, como detonante de la crisis que habría de provocar la caída de los coroneles (24 de julio de 1974), a raíz de la invasión turca de Chipre. Problema solucionado.

En España. el régimen de Franco le vio las orejas al lobo, como decimos coloquialmente, e intentó una tímida apertura con el llamado "espíritu del 12 de febrero" de Arias Navarro, en 1974. De poco sirvió y tras la muerte del dictador se inicia una transición política absolutamente controlada, en la que el apoyo mediático y económico al PSOE resultará decisivo para frenar al PCE, que había llevado el peso de la resistencia antifranquista y constituía un obstáculo en el control del proceso. Problema solucionado.

Antes de que se diesen las transiciones helénica y española, tuo lugar la caída de la dictadura portuguesa. Por decirlo de forma expresiva, era el primer experimento. Spínola era el militar que habría de encabezar la transición gatopardista. Pero la solución se torció desde el primer momento: el Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) se alineó claramente con la izquierda política para poner en marcha un proceso real de transformaciones sociales; en otras palabras, se produce la ruptura que en España no fue posible. Fue así como Portugal entró en un proceso político revolucionario (PREC), al que se pone fin con el golpe de estado del 25 de noviembre de 1975 (apoyado por la derecha, socialistas de Mario Soares y la Iglesia Católica). Problema finalmente solucionado.

La neutralización de los partidos comunistas resultó clave en esta operación de gatopardismo a gran escala en el sur de Europa (principalmente los grandes partidos, que eran PCP, PCE y KKE).

La revolución: ¿qué fue el PREC?


De João Abel Manta: "Um problema dificil".

El PREC es el acrónimo de Processo Revolucionário em Curso. Fue una expresión que comenzó a ser utilizada por los militares del MFA (Movimiento de las Fuerzas Armadas) en la primavera del 75, pero que hoy en día se emplea para designar la etapa que va desde el 25 de abril del 74 (sublevación del MFA) hasta el golpe de estado contrarrevolucionario de noviembre del 75.

Al hablar del PREC, se está haciendo referencia tanto al programa e iniciativas desarrolladas por el gobierno provisional de Vasco Gonçalves, como a la acción política desarrollada por las organizaciones políticas y sociales de la izquierda, incluyendo al sector más izquierdista y mayoritario del MFA. Ideológicamente el PREC cubría todo el espectro de la izquierda, con la diversidad, diferencias y contradicciones que esto conllevaba. El común denominador era el rechazo del capitalismo y la voluntad compartida de construir el socialismo en Portugal.

En efecto, el objetivo del PREC era conducir a Portugal hacia el socialismo. Tras el intento de golpe de estado por parte de Spínola, en marzo de 1975, el MFA hace público que Portugal ha iniciado una transición al socialismo, a través del PREC.

En el marco del PREC, los principales medios de producción privados, considerados de interés público, fueron nacionalizados, desempeñando un papel fundamental en tales nacionalizaciones la organización de los trabajadores. Toda la banca fue nacionalizada, igual que la mayor parte de la gran industria (siderurgia, cemento, industria química, celulosas, etc.), los seguros, los transportes públicos y comunicaciones, etc. Los latifundios fueron ocupados por los campesinos organizados en cooperativas de producción, una expropiación popular amparada por el gobierno de Vasco Gonçalves. También se ocuparon las viviendas vacías que no recibían uso, para solucionar el grave problema de la vivienda que había. Y apenas era el comienzo. Se calcula que más o menos las tres cuartas partes del PIB portugués llegaron a estar de una forma u otra bajo el control público del estado. Todo esto se acompañó de medidas sociales, como el salario mínimo, los subsidios de vacaciones de verano y Navidad, etc.

El PREC pretendía el desmantelamiento de los grupos económicos ligados a la dictadura y que intentaban acomodarse a la nueva situación, para seguir ejerciendo su dominio. Se hizo también una depuración ("saneamiento") del aparato del estado, para apartar del mismo a los afines al viejo régimen.

Las fuerzas políticas sistémicas portuguesas, Estados Unidos y las fuerzas que dirigían el rumbo de la Europa occidental, tenían preparada una transición gatopardista ("Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie", El Gatopardo, de Giuseppe Tomasi di Lampedusa), desde la dictadura a una democracia burguesa. Se pretendía modificar la estructura política del estado sin alterar las relaciones de producción. Sin embargo, el MFA y las organizaciones y fuerzas populares, con sus movilizaciones y acciones, rompieron con el PREC el guión preestablecido, iniciándose una revolución social en sentido estricto.


Imagen de "A lei da Terra" (1977). Largometraje documental
sobre la reforma agraria revolucionaria en Portugal, durante el PREC.
Acceder desde aquí al documental completo en Youtube


Vasco Gonçalves, "companheiro Vasco": el alma del PREC y un soldado de Abril.

Esta entrada en realidad iba a ser un artículo dedicado a la memoria de Vasco Gonçalves, siguiendo la acertada sugerencia de nuestro compañero de blog Manuel G. Finalmente hemos dado otro enfoque, pero merece la pena dedicar unas líneas al "companheiro Vasco", sobre todo pensando en la gente que está menos informada sobre el 25 de abril.

A la izquierda, aparece el cartel clásico que  expresaba la unidad entre el pueblo y el MFA. En la derecha, la variante en la que aparece en medio Vasco Gonçalves, como líder del PREC (leyenda: "fuerza compañero Vasco, nosotros seremos un muro de acero").




Vasco Gonçalves (1921-2005), coronel de Ingeniería que llegó a alcanzar el grado de general, fue uno de los líderes del Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA), miembro de su comisión coordinadora. Tras el 25 de abril se convirtió en el primer ministro del II, III, IV y V gobierno provisional (entre el 12 de julio de 1974 y el 19 de septiembre de 1975). Políticamente era un hombre cercano al PCP (Partido Comunista de Portugal) y fue el gran impulsor de la reforma agraria, del programa de nacionalizaciones y de la implementación de medidas sociales como el salario mínimo y el subsidio de desempleo. Gonçalves fue el corazón del PREC y tenía una visión muy nítida de que la realidad se cambiaba en las instituciones pero sobre todo en la calle, siendo fundamental la sintonía entre el MFA y el pueblo. 

Más adelante le dedicaremos una entrada del blog especifica. Ahora únicamente destacaremos algunas cosas a través de unas pinceladas, sacadas de un par de artículos de Miguel Urbano Rodrigues. El primero es "Recordando Vasco Gonçalves" (en resistir.info; tenéis una traducción al castellano en rebelion.org, aunque es un poco "ligera"):
(...) la contradicción entre la conciencia de la dimensión histórica de Vasco Gonçalves y la imagen que sobre él transmite una burguesía rencorosa que lo responsabiliza por haber desempeñado un papel fundamental en la Revolución Portuguesa. Hace días, en Serpa, comentando la muerte del general, el filósofo francés Georges Labica recordó que el odio de la burguesía de su país por Robespierre permanece tan vivo que en Paris, transcurridos más de dos siglos, no hay siquiera una calle que recuerde su nombre. 
En su papel histórico, estos dos hombres fueron muy diferentes. Pero a ambos los enemigos no les perdonan la opción revolucionaria. 
Quedará en la memoria la actitud de este gobierno portugués, enmascarado de socialista, al ignorar en la práctica la muerte del gran soldado de Abril. 
Con excepción de Álvaro Cunhal, tal vez ninguna otra personalidad política portuguesa tuviese el conocimiento tan profundo del marxismo como Vasco Gonçalves. A lo largo de los años, en muchas horas de convivencia e intercambio de ideas con él, me impresionó el conocimiento que había adquirido de los clásicos del marxismo. No se limitaba como muchos políticos a hojear “El Capital” y la obras de Engels, Lenin y Gramsci. Vasco estudiaba el marxismo, asimilaba y se esforzaba por aplicar sus enseñanzas a cada situación histórica. Sin ser un militante comunista, no escondía su adhesión al materialismo dialéctico. Las cuestiones de método ejercían una fascinación sobre él, en la evaluación de las relaciones de fuerza y de las condiciones objetivas y subjetivas. Admiraba mucho a Rosa Luxemburgo y releía con frecuencia ensayos del Águila de Varsovia por considerar que eran útiles y actuales para la comprensión del oportunismo de los falsos renovadores portugueses del marxismo, al final herederos de las tesis de Bernstein. 
Vasco Gonçalves no perdía el tiempo leyendo lo que en el movimiento de ideas le parecía como espuma, textos de circunstancia catapultados por el marketing para los tops de ventas. 
Más, integrado en la autentica batalla de ideas, acompañaba con interés absorbente lo mejor de lo que se publicaba en el mundo en el frente de aquello que se podría llamar el autentico renacimiento del marxismo, en la acepción leninista de la expresión. 
Estudiaba y discutía las obras del húngaro Istvan Meszaros, de los franceses Georges Labica y Georges Gastaud, de los sociólogos y economistas de la Monthly Review. (...). 
Pero Vasco Gonçalves acompañaba con la misma atención trabajos de autores como el irlandés John Holloway y el italiano Toni Negri que, autodefinidos como marxistas, establecen con sus polémicas tesis revisionistas de confusión en el campo de las fuerzas progresistas. 
Cierto de que la información en el mundo de las ideas es complemento indispensable de la creatividad, el general leía a Chomsky, Chossudovsky, Marta Harnecker, Petras, y lo que le llegaba a las manos de autores de Brasil, de Colombia, de México, de la Venezuela Bolivariana, de la India y de Palestina. 
Admito que en los dislates maldosos emitidos por Mario Soares sobre Vasco Gonçalves habrá pesado el hecho de que el general lo definió con claridad en su libro –entrevista de Manuela Cruzeiro como un contrarrevolucionario. (...)

"Companheiro" Vasco 

Tiempos revolucionaros: Vasco Gonçalves, con Otelo Saraiva de Carvalho (comandante de las fuerzas especiales del MFA, COPCON) y António Alva Rosa Coutinho (apodado "Almirante Rojo") 

El mismo autor, Miguel Urbano Rodrigues, escribe en "Vasco Gonçalves, o general do povo" (pubicado en Avante, el órgano de comunicación del PCP, nº 1.907 de 17 de Junho de 2010; hay una traducción al castellano en lahaine.org, publicada también en kaosenlared.org):
Vasco Gonçalves falleció el 11 de Junio del 2005. La derecha portuguesa –incluyendo la dirección del Partido Socialista- se esforzó en los cinco años transcurridos desde su desaparecimiento físico por extinguir su nombre de la Historia. ¿Por qué? 
Precisamente porque el general Vasco Gonçalves dejó huellas profundas en la Revolución de Abril, saboteada y destruida por las fuerzas de la reacción, con la complicidad activa del Partido SocialistaEncastillada en el poder, la burguesía no olvidó que el general, en su breve pasaje por el Gobierno, apenas 15 meses, contribuyó decisivamente para que el pueblo portugués construyese Historia profunda, realizando como sujeto conquistas revolucionarias que impusieron el respeto de la humanidad progresista por el país. Es por tanto natural que el mismo gobierno que decretó duelo nacional por la muertre de una vidente de Fátima, haya ignorado la del soldado revolucionario. (...) 
(...) Vasco tomó conciencia de evidencias que a millones portugueses pasaron desapercibidas. Un ejemplo: “el MFA –señala en la entrevista a Manuela Cruzeiro- no era un movimiento revolucionario (…) no tenia al principio, en su horizonte, una revolución social”Fue la irrupción torrencial de las masas, tomando las calles, en la jornada del 25 de Abril, que abrió las puertas a la alianza Pueblo-MFA, imprimiendo al proceso un rumbo no previsto. Y recuerda que “el propio día 25 de Abril, el MFA aún se dirigió a Tomás como Su Excelencia el Presidente de la República y a Marcelo como Su Excelencia el Presidente del Consejo”.(...)  
Fidel Castro le admiraba y le atribuyó la más alta condecoración cubana, la Orden de José Martí. Raúl Castro fue su amigo personal. (...). El lanzamiento, en la sede de la Asociación 25 de Abril, de la Comisión Nacional de Solidaridad con el pueblo de Venezuela Bolivariana fue una de sus últimas intervenciones públicas. (...) Antes del llamado Referendo Revocatorio envió a Hugo Chávez un DVD con un mensaje de apoyo –un pequeño filme que fue exhibido en Caracas.(...)  
Repito: es comprensible la hostilidad de la burguesía portuguesa a Vasco Gonçalves. Fue, con Álvaro Cunhal, uno de los grandes portugueses del Siglo XX. Su intervención en la Historia quedó señalada por cambios revolucionarios que dejaron marcas imborrables. Las fuerzas del gran capital no pueden perdonarle la tenacidad con la que –según sus palabras- llevó a la práctica ideas que había abrazado a lo largo de toda la vida. Ideas que responden a aspiraciones eternas del hombre y que, por eso mismo, no pueden ser destruidas. Sofocadas por los enemigos del progreso, ellas volverán a germinar.

Vasco Gonçalves, durante la etapa del PREC

Vasco Gonçalves saluda a Álbaro Cunhal (PCP).
Foto de finales de los 90.

Vasco Gonçalves.
Foto de Eduardo Gageiro - 28 de Abril de 1994


El cerco contra el PREC. Su final: la contrarrevolución.

La estrategia de intervención de Estados Unidos en Portugal, comenzó antes del 25 de abril, pero es después de esta fecha cuando se concreta más en detalle. El Secretario de Estado de EE.UU., Kissinger, enseguida estableció "planes de emergencia, o contingencia, para el caso en que Portugal cayese en manos de los comunistas" (Nuno Simas, "EUA tinham planos para invadir os Açores em 1975", en publico.pt, 22-11-2010). Parta de este plan consistía en ocupar las Islas Azores, donde EE.UU. mantenía la Base das Lagesestratégica y fundamental para sus intereses militares y de los intereses de la OTAN.  

USS Saratoga
Estados Unidos no tardó en comenzar a ejercer presión, viendo cómo la transición gatopardista que se había planificado se estaba convirtiendo en una revolución. En enero de 1975, con la disculpa de la operación Locked Gate de la OTAN, los estadounidenses fondearon en el estuario del Tajo, en la boca de Lisboa (frente al Palacio de Belém), el portaaviones Saratoga. El Secretario de Estado de EE.UU., Henry Kissinger, era el encargado de "supervisar" las maniobras (el mismo que había estado detrás del golpe de estado del general Pinochet en Chile, del geneal Suharto en Indonesia, etc.). El mensaje que el imperio mandaba a la revolución de los claveles era claro, pero también se trataba de dos cosas: A), una forma de ejercer presión psicológica sobre la sociedad portuguesa, B) un operativo en función del golpe de estado que se estaba preparando a cargo del general Spínola. Así lo denunciaba en aquel momento el Partido Comunista de Portugal, PCP (ver Nota del Comité Político del Comité Central del PCP, del día 4 de febrero de 1975):
(...) en el presente momento político, deben ser consideradas totalmente inoportunas la realización de maniobras de la OTAN en Portugal. En una situación caracterizada por la tensión, por una campaña de calumnias que busca hacer creer en un inminencia "golpe de estado comunista" y de una "guerra civil", los ejercicios de la OTAN, que incluyen bombardeos aéreos simulados [sobre objetivos portugueses], provocan un justificado temor entre la población. Objetivamente consideradas, las maniobras constituyen una forma de presión sobre la situación política portuguesa (...).
Es muy significativo que el embajador estadounidense en Lisboa, en aquel período, fuese uno de los mayores expertos de Washington en operaciones políticas anticomunistas: Frank Carlucci, que más tarde sería director adjunto de la CIA, cargo con el que fue premiado por su acertada apuesta por Mário Soares (véase más adelante).

¿Quién fue Carlucci? Este hombre, que en sus últimos años se ha dedicado a la lucrativa industria armamentística aprovechando sus buenas relaciones con la administración estadounidense, tiene un pasado más que lamentable. Algunos investigadores han llegado a relacionar a Carlucci (cuando era director adjunto de la CIA) con el asesinato de Aldo Moro (9 de mayo de 1978), que resultó fundamental para que el Partido Comunista Italiano (PCI) no entrase a formar parte del gobierno italiano (ver Historia política de la República Italiana. Tercera parte: hasta el asesinato de Aldo Moro y sus consecuencias, de nuestro compañero Manuel G.). Pero antes de que eso ocurriese, Carlucci ya era tristemente recordado por haber estado detrás de muchas de las operaciones contrarrevolucionarias patrocinadas por la CIA en el mundo. Fue un diplomático que allí donde iba destinado, siempre se desarrollaba alguna operación de gran calado de la inteligencia estadounidense. Se considera que fue el artífice del ascenso al poder del sanguinario genocida general Mobutu Sese Seko, en el antiguo Congo Belga, un militar con un odio patológico hacia los comunistas y que contaba con la plena confianza de Washington. Esta operación incluyó el asesinato de uno de los grandes líderes panafricanos: Patrice Lumumba, partidario del socialismo y enemigo de Mobutu (hoy en día se sabe que la CIA tenía instrucciones para eliminarlo). Más tarde, cuando fue destinado a Dar-es-Salam (Tanzania), se le atribuyó la responsabilidad de haber animado el golpe de estado fallido del 65 contra Julius Nyerere, otro de los grandes líderes africanos y también socialista como Lumumba. Tras la intentona golpista, fue expulsado del país. De Tanzania marcha para Brasil, período durante el cual tiene lugar la fase más violenta de la represión que ejerció la dictadura brasileña.

Frank Carlucci, en 1988.
 Experto en operaciones contrarrevolucionarias.

Pues este angelito, Carlucci, cuando EE.UU. comenzó a preocuparse por la situación creada con el 25 de abril y la amenaza revolucionaria, fue el "especialista" designado por Washington para evitar que las aguas se desbordasen. Llegó como embajador a Lisboa, el mismo año de 1974, acompañado de un contingente formado por 80 antiguos agentes de los servicios de inteligencia brasileños, para planificar una estrategia con la finalidad de poner fin al PREC. Si duda, los 80 brasileños pasaron por agregados culturales o comerciales.

En marzo de 1975 fracasó el golpe de estado que preparaba el general Spínola, encaminado a poner fin al PREC. La reacción del MFA fue no acobardarse y es el momento en que declara explícitamente que Portugal está en transición al socialismo. Todo un desafío al halcón yanqui.

A pesar de que las elecciones constituyentes de abril del 75 fueron ganadas por el PS de Mario Soares, las fuerzas burguesas tenían muy difícil desmontar las intervenciones desarrolladas al amparo del PREC, toda vez que el MFA actuaba de garante armado de tales conquistas. De hecho, en junio del mismo año, la Comisión Política del Conselho da Revolução, aprueba Plan de Acción Política: se reafirma la meta de la construcción de una sociedad socialista que en su fase final debería pasar a ser una democracia directa; se acepta y asume la participación de los partidos políticos en el proceso, pero se pone el acento en la alianza entre el Pueblo y el MFA a través de las organizaciones de base coordinadas. Sin embargo, las cosas pronto comenzaron a torcerse.

En efecto, en el verano del 75 se recrudeció la estrategia de acoso y derribo contra el PREC. Fue llamado "el verano caliente" ("O verão quente") El Partido Socialista de Mario Soares y la derecha, llamaron a la población a manifestarse en las calles contra el gobierno de Vasco Gonçalves, líder del PREC. Al mismo tiempo, en el centro y norte de Portugal se producían atentados con bombas contra las sedes de los partidas de izquierda, a cargo de grupos de la extrema derecha, que actuaban bajo las siglas de ELP (Exército de Libertação de Portugal) y MDLP (Movimento Democrático de Libertação de Portugal) entre otros otros, produciéndose también varios asesinatos políticos. En todas estas movilizaciones y acciones, estuvo involucrada la Iglesia Católica a través de sus sectores más conservadores. Especialmente en el centro y norte del país, la Iglesia ejerció una influencia notable, promoviendo el miedo a los partidos "marxistas" y llamando a la población a apoyar a las fuerzas "no marxistas", utilizando un discurso apocalíptico que estaba destinado a generar el pánico.

Las acciones terroristas del "verano caliente", en opinión de Álvaro Cunhal (PCP), buscaban preparar el clima adecuado para un golpe militar, que tendría lugar más tarde (véase "O 25 de Novembro", de Álvaro Cunhal, en resistir.info, un extracto del libro de este autor, A verdade e a mentira na Revolução de Abril: A contra-revolução confessa-se, Edições Avante, Lisboa, Setembro de 1999).

Toda esta movilización y presión, consiguió que Gonçalves tuviese que abandonar el gobierno. En septiembre se formó un nuevo gobierno provisional (el sexto desde el 25 de abril del 74), con Pinheiro de Azevedo en el cargo de primer ministro (un militar conservador, con rango de almirante). El nuevo gabinete, de signo marcadamente reaccionario, intentó comenzar a desmontar todo cuanto se había conseguido. Como respuesta se producen movilizaciones populares, que en algún caso se concretan en acciones espectaculares. También con la presión ejercida por los sectores de izquierdas del MFA. La tensión fue en aumento y la movilización de las organizaciones políticas de la izquierda, sindicatos y militares del MFA afines a Vasco Gonçalves, agrupados en defensa de lo que se llamó el Poder Popular, provocó la reacción del gobierno de coalición. Desde éste, se impulsó el golpe de estado del 25 de noviembre de 1975, llevado a cabo por los sectores conservadores de las Fuerzas Armadas a petición del gobierno, que había llegado a declararse "en huelga" tiempo antes.

El golpe de estado del 25 de noviembre puso fin al PREC y  significó el final de la revolución. Las Fuerzas Armadas fueron depuradas y se puso fin al MFA,  liquidándose el COPCON (Comando Operacional do Continente, constituido por fuerzas especiales, comandadas por Otelo Saraiva de Carvalho, cuya misión era defender el desarrollo de la revolución de los claveles. Véase decreto-ley de su creación en la web del Centro de Investigación 25 de Abril, de la Universidade de Coimbra). Con ello se neutralizaba la principal amenaza revolucionaria.

Sorprendentemente, en un soberbio ejercicio de manipulación, la derecha y la socialdemocracia del PS, siempre culparon del golpe del 25N a militares de "extrema-izquierda". Nos dice Álvaro Cunhal (op. cit.):
"Los principales protagonistas del '25 de noviembre', Mário Soares y sus amigos, no han cesado hasta hoy en decir que, en el 25 de noviembre, hubo una tentativa de golpe de estado animado por la izquierda militar y por el PCP, y una respuesta, [...] un contragolpe por parte del sector democrático, es decir, de los militares moderados, el 'Grupo de los 9' y del PS [Partido Socialista]"
Esta insistencia por culpar a los comunista de un golpe que fue diseñado por los sectores más sistémicos, alcanzó a veces el rango de obscenidad y de cinismo políticos. El socialdemócrata, presidente de la Comisión Europea y cabeza de la TroikaJosé Manuel Barroso (por cierto, sobrino de Mário Soares), llegó a escribir: "El '25 de Novembro' fue un golpe de fuerza militar, preparado por el Partido Comunista" (Álvaro Cunhal, op. cit.).  Manuel Monge, destacado oficial spinolista próximo a Soares, en la misma línea afirmaba: "El 25 de Noviembre fui um golpe desencadenado por el ala 'gonçalvista' del MFA con total apoyo del PCP" (ibídem).

Hoy en día cada vez son más las pruebas de la falsedad de estas afirmaciones. Como dice Cunhal, el golpe contrarrevolucionario llevaba tiempo preparándose y las fuerzas implicadas, lideradas por el PS de Soares, calculaban la posibilidad de una guerra civil que partiese el país en dos, en cuyo caso trasladarían la capital golpista a Oporto (el norte estaba controlado por los sectores conservadores), y desde allí intentarían "reconquistar" -con ayuda militar de los socios atlantistas- lo que llamaban la "Comuna de Lisboa" (por analogía con la "Comuna de Paris").

Escribe Álvaro Cunhal en el capítulo VIII de su libro "A verdade e a mentira na Revolução de Abril: A contra-revolução confessa-se":
"La preparación y ejecución del golpe militar contrarrevolucionario del 25 de noviembre, se realizó en un marco complejo y movedizo de alianzas diversas y contradictorias, de aproximaciones y alejamientos de fuerzas en movimiento, de políticos y militares diferenciados e incompatibles en lo que respecta a lo que cada cual pretendía como resultado final del golpe. Mário Soares y el PS participaron con una importante contribución en la formación de la gran alianza contrarrevolucionaria anticomunista y anti-MFA, que condujo el golpe."


El triste papel de la socialdemocracia (PS, Partido Socialista). Paralelismo PS-PSOE.

"Comadrona de los partos difíciles del capitalismo", así ha definido alguien el papel histórico de la socialdemocracia. En Portugal, desde luego, desempeñaron a la perfección dicho papel, convirtiéndose primero en la punta de lanza contra la revolución, y más tarde (cuando Mário Soares se convierte en primer ministro, en septiembre de 1976) como el instrumento político para desmantelar las conquistas sociales, paralizar la reforma agraria, privatizar de nuevo todo y aplicar las medidas que dictaba el FMI para Portugal. La burguesía por fin pudo respirar tranquila gracias a los "socialistas" portugueses (mal sabe llamar "socialista" al PS).

En relación con la transición española, se ha llegado a escribir sobre el apoyo y bendición que EE.UU. dio al PSOE de Felipe González, en su papel de contención del PCE, la organización de izquierda más potente y organizada tras la muerte de Franco. En Portugal desde luego ocurrió algo similar. El primo hermano político del PSOE, el PS de Soares, vino a desempeñar también el mismo papel anticomunista. Ambos, PS y PSOE, fueron los grandes artífices, en Portugal y en España, de la conducción de sus respectivos países por la senda que marcaba el FMI y los poderes de la Europa que se estaba construyendo sobre esa arquitectura neoliberal a la que hicimos mención al comienzo.

El siniestro Carlucci fue capaz de ver esto cuando llegó a Portugal, en 1974. Hoy en día se sabe que Carlucci comandó las acciones de la CIA después del 25 de abril (véase reseña del libro de Bernardino Gomes y Tiago Moreira, "Carlucci vs. Kissinger – Os EUA e a Revolução Portuguesa", publicado en Lisboa 2008 por ed. Dom Quixote). Para Carlucci, la clave de la estrategia de freno y contención del PREC pasaba por Mário  Soares y la socialdemocracia que éste representaba. Así lo explica Francis Schor en "The Strange Career of Frank Carlucci", en counterpunch:
"No obstante, a diferencia de Kissinger, Carlucci estaba deseoso de trabajar con el socialista Mario Soares no porque sintiera simpatía por las políticas de Soares, sino porque desde su perspectiva Soares era "la única apuesta" para evitar que los militantes más de izquierdas tomasen el poder en Portugal. Carlucci consiguió convencer al Presidente Ford de este planteamiento trabajando directamente con Rumsfeld que en aquel momento era el Director General de la Casa Blanca.  Carlucci obtuvo su recompensa cuando Soares ganó la Presidencia en 1976, cementando los lazos con la OTAN e instaurando las medidas de austeridad aprobadas por el FMI. Por las triunfantes intrigas en Portugal Carlucci fue nombrado Director Adjunto de la CIA durante la Administración Carter de 1978 y 1981"
Resulta muy expresiva esta apuesta estadounidense por Soares como cortafuegos de la revolución, un liberal como lo consideraba Carlucci, alguien en quien se podía confiar y cuya ambición de poder representaba además un plus para tenerlo en el bando de los buenos. Si de algo sabía Carlucci, además de cómo eliminar a peligrosos rojos, era cómo comprar voluntades de políticos.

Lo cierto es que el PSOE y el PS han llevado vidas paralelas. Suresnes significó el giro político del PSOE para convertirse en una socialdemocracia muy sistémica, cuyo objetivo era y es alcanzar un capitalismo "feliz", abandonando el marxismo, la lucha de clases y su condición de partido de clase (pasando a ser un partido "atrápalo-todo", un catch-all party que decía Otto Kirchheimer), abanderado del interclasismo corporativo. En esta deriva, y asumiendo políticas económicas neoliberales y el atlantismo como dogma de fe en política exterior, el PSOE acabó siendo un partido socioliberal, poco diferenciado de la derecha en los temas importantes. 

El gran patrón de la todopoderosa socialdemocracia alemana, Willy Brandt (SPD) con Mário Soares (Alemania, 3 de mayo de 1974, días después del 25 de abril). ¿Recibiendo instrucciones del padrino?  

También el partido de Soares, el PS, no tardó en asumir la misma deriva que el PSOE. En 1973, el PS todavía defendía como objetivos irrenunciables la "construcción en Portugal de una sociedad sin clases", considerándose heredero de una tradición de "lucha de las clases trabajadoras por el socialismo", defendiendo una democracia directa de co-gestión, organizada mediante consejos de trabajadores; también ensalzaba las excelencias "de las revoluciones china, yugoslava, cubana y vietnamita" (ver en la versión portuguesa de la Wikipedia, "Processo Revolucionário em Curso"). Pero pronto todo esto quedó en nada. Al final, el olfato del siniestro Carlucci resultó certero y con razón se ganó el puesto de director adjunto de la CIA como premio por haber acertado con Mário Soares, como decía Francis Schor. Hoy en día, el PS define su ideología como "socialdemócrata y socioliberal", considerándose un partido de "centro-izquierda"

Mário Soares, en una foto reciente
PS, PSOE, SPD, PASOK... partidos todos ellos de la Internacional Socialista que no tienen reparos en gobernar con la derecha más neoliberal. Lo están haciendo en Alemania y Grecia y los rumores a puntan a que en España se podría llegar a formar una gobierno de coalición PP-PSOE en 2015. No resulta extraño que el grupo socialista en el Parlamento Europeo, en el 73% de las votaciones, vote exactamente lo mismo que el grupo de los populares europeos que agrupa a las fuerzas conservadoras.

El fracaso de la revolución portuguesa debe servir de lección para clarificar el rol desempeñado por los partidos de la Internacional Socialista. El PS de Portugal y el PSOE, han llevado vidas paralelas y su gran éxito quizás ha sido hacer creer a los trabajadores que representan la izquierda política, convirtiendo así el voto de los trabajadores en un voto sistémico que refuerza el status quo.  

Como podemos ver, el 25 de abril es mucho más que un recuerdo nostálgico, porque nos habla también del presente en el que vivimos y nos obliga a tener muy en cuenta dicha experiencia histórica de cara al futuro que deseamos construir desde la izquierda. La Historia, en realidad, siempre es una forma de hablar del presente; el 25 de abril no es una excepción.




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6 comentarios:

  1. Ocurre muchos paralelismos entre Portugal y España. El párrafo:
    "Los principales protagonistas del '25 de noviembre', Mário Soares y sus amigos, no han cesado hasta hoy en decir que, en el 25 de noviembre, hubo una tentativa de golpe de estado animado por la izquierda militar y por el PCP, y una respuesta, [...] un contragolpe por parte del sector democrático, es decir, de los militares moderados, el 'Grupo de los 9' y del PS [Partido Socialista]"
    Me recuerda la razón que dieron y todavía dan los fachas españoles para justificar el golpe militaren España. Decían y dicen que se anticipó a un golpe comunista previsto para el siguiente agosto.
    Con respecto a Vasco Gonçalves. Recuerdo un reportaje de televisión, lo que no recuerdo es si TVE o Cuatro que era progre entonces, en 1999 con motivo del cuarto de siglo de la Revolución. Era muy emocionante. La gente lo celebraba mucho, a Otelo le abrazaban muchos. Pero con Vasco eso era el acabose. Le abrazaba todo el mundo, incluso muchos se emocionaban e incluso a algunos se le saltaban las lágrimas. La gente le quería de una forma extraordinaria.

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  2. He enlazado tu texto sobre la Revolución de los Claveles aquí http://foroiu.com/viewtopic.php?f=20&t=5735&start=15
    Estaré atento a esa futura entrada sobre Vasco Gonçalves

    saludos

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    1. Gracias compañero. Tardaremos algún tiempo en sacar la entrada sobre Vasco, porque queremos hacer algo original y diferente. Como dice Manuel más arriba, Vasco era un hombre entrañable, muy amado por el pueblo y un ejemplo de lucha a seguir. Estoy seguro que la Historia honrará su memoria como se merece.

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  3. Comparto esa mirada femenina -
    Leila Dregger, alemana, afincada en Portugal, sobre los últimos 40 años y el futuro de Portugal
    http://www.globalresearch.ca/forty-years-later-from-dictatorship-to-neoliberalism-portugal-as-a-model-for-a-new-socialism/5379159

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  4. Hay que recordar también que antes del MFA hubo también militares demócratas en Portugal. Está el general Humberto Delgado que se presentó en 1958 a las elecciones de la presidencia portuguesa contra Américo Tomás, candidato del salazarismo, y se le denegó el triunfo con trampas. Estuvo en el exilio, intentó un golpe que no triunfó. Posteriormente la PIDE le tendió una trampa, le atrajo a Badajoz, le citó para una entrevista ficticia con opositores en Villanueva del Fresno en 1965 y allí le asesinó y enterró en un agujero.
    Está también Henrique Galvão, que con colaboración de portugueses y españoles opositores a sus respectivas dictaduras, secuestró al mando de un comando el buque portugués Santa María en enero de 1961, protestando contra las dictaduras ibéricas.
    http://es.wikipedia.org/wiki/Operación_Dulcinea
    http://es.wikipedia.org/wiki/Humberto_Delgado
    http://es.wikipedia.org/wiki/Henrique_Galvão

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  5. Así la recuerda Dick Barbor-Might en 'red pepper'

    http://europe.redpepper.org.uk/portugal-the-carnation-revolution-remembered/

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