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ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html

sábado, 18 de julio de 2015

Mujeres, fusiles y resistencias (5). La mujer en la revolución sandinista de Nicaragua.


Imagen cabecera: mujersandinista.wordpress.com Más del 30% de los combatientes armados durante la revolución sandinista fueron mujeres.


Acerca de la serie Mujeres, fusiles y resistencias.
La mujer ha desempeñado un papel esencial en las luchas y resistencias sociales que han tenido lugar en el siglo XX. Sin embargo, este papel ha sido infravalorado y ensombrecido en base a sesgos de género. La Historia ha sido escrita en gran parte por hombres y, en consecuencia, el papel de la mujer en el proceso histórico ha quedado en el peor de los casos invisibilizado y oculto, o infravalorado en el mejor de los casos. 
La serie de entradas de este blog, "Mujeres, fusiles y resistencias", es un conjunto de aportaciones básicamente visuales, de material fotográfico con poco texto de acompañamiento, y con una motivación no tanto analítica como de homenaje y recuerdo. El hilo conductor de estas entradas es la mujer que empuña el fusil para tomar parte de la lucha social revolucionaria y en las resistencias armadas en el pasado siglo XX, ya sean resistencias contra el fascismo, el colonialismo o de cualquier otro tipo. Téngase muy presente que apenas es una de las dimensiones en las que participaron en tales luchas como mujeres, ya que es preciso tener en cuenta que también lo hicieron de otras muchas formas: asumiendo tareas productivas, trabajos asistenciales de todo tipo, etc. En este sentido, el abanico de tareas desempeñadas por las mujeres en tales procesos, fue muchísimo más amplio que las realizadas por los hombres. Esta serie se centra en una dimensión muy concreta de ese amplio abanico: el rol de la mujer combatiente, es decir, la que empuña un arma para desempeñar una función como soldado o como guerrillera.
Aunque la serie se ajusta a un formato de miscelánea visual, ocasionalmente algunas de las entradas van acompañadas de textos explicativos.


Entradas ya publicadas de esta serie:
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Se cumplen 36 años del triunfo de la revolución sandinista (19 de julio 1979). Conmemoramos esta fecha en el blog con una nueva entrada de la serie Mujeres, fusiles y resistencias, dedicada en este caso a la mujer combatiente nicaragüense. 

El siglo XX fue especialmente convulso para Nicaragua, como en general lo fue para toda América Latina. Gobiernos dictatoriales impuestos por EE.UU., intervenciones militares de este país, resistencias y levantamientos contra las tiranías, represión sangrienta, tortura, encarcelamiento de cualquier oposición...

Especialmente motivado por el ejemplo y el triunfo de la revolución cubana, en 1961 se crea en Nicaragua el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), para luchar contra la dictadura de Somoza. Dieciocho años más tarde, el 19 de julio de 1979, los sandinistas entran y toman Managua, capital del país: la dictadura era derrotada. Daba comienzo así un esperanzador proceso revolucionario de transformación social que, sin embargo, al momento tuvo que enfrentarse por un lado con una nueva guerra con los contra-revolucionarios financiados, armados y entrenados por la CIA; por otro lado, con los sabotajes económicos realizados por la propia CIA, encaminados a hundir y estrangular la economía nicaragüense.

El papel de la mujer durante la lucha armada sandinista resultó decisivo, desempeñando un protagonismo mucho más activo con diferencia sustancial que el que habían tenido las mujeres cubanas durante su revolución. Reproducimos un fragmento del artículo "Women during the Sandinista Revolution", publicado en mujersandinista.wordpress.com:
"(...)  En la década de 1970 muchas mujeres se convirtieron en miembros activos del FSLN y se integraron en la guerra de guerrillas. Más del 30% de los combatientes armados eran mujeres. Las primeras mujeres se unieron a mediados de la década de 1960 y en 1979 había miles de mujeres ya en la guerrilla. Algunas de estas mujeres se convirtieron en oficiales de las unidades del FSLN. 
Además de las mujeres combatientes, muchas otras eran colaboradoras, apoyando activamente a la guerrilla con el suministro de alimentos, medicinas y casas de seguridad, ocultando armas y llevando mensajes. Estas actividades también eran muy peligrosos y muchas de estas mujeres simpatizantes del FSLN fueron torturadas y asesinadas por el régimen. 
En julio de 1979 el régimen de Somoza fue derrocado, siendo creado un nuevo gobierno encabezado por el FSLN. La mayoría de las mujeres se desmovilizaron, aunque mucha tomaron posiciones civiles en el nuevo gobierno. Pero a medida que se creó el Ejército Popular Sandinista, fueron bastantes las mujeres que decidieron quedarse en el ejército. En 1980 alrededor del 6% de los oficiales y el 40% de los soldados eran mujeres. 
Después de 1980, las mujeres nicaragüenses se vieron envueltas de nuevo en la guerra. Mientras que algunas se unieron o fueron forzadas a los contras, la mayoría apoyó el nuevo gobierno revolucionario. Esta vez, el FSLN trató de mantener a las mujeres en papeles no combatientes y de apoyo. Mientras que los hombres fueron enviados al frente de batalla, se formaron batallones de mujeres dentro de la milicia para ayudar a proteger a las ciudades. Así, los dirigentes del FSLN varones volvieron a la visión de Sandino de la mujer como colaboradora y como madre que podía dar a sus hijos a la lucha. 
La mujer nicaragüense se ha transformado y fortalecido a lo largo de décadas de guerra. Sus contribuciones a la lucha contra los invasores y los dictadores no pueden ser negados (...).
Al final de la entrada, encontrarás una breve bibliografía sobre el papel de la mujer en la revolución sandinista. Lo que sigue es una miscelánea visual. Salvo alguna excepción, hemos optado por no incluir fotografías posteriores al triunfo de la revolución. Tampoco hemos incluido fotografías que ofrecían dudas acerca de la referencia documental (el habitual "copia y pega" que suele hacer la gente en Internet, sin referenciar ni contrastar fuentes, favorece la difusión de errores, algo que hemos tratado de evitar en esta selección). 

Sobre la revolución sandinista y las causas de su fracaso, recomendamos la siguiente entrada del blog: "¿Por qué fracasó la revolución sandinista? (NICARAGUA 1978-1990. Desestabilización en cámara lenta. Cap. 49 de Asesinando la esperanza, de William Blum)"


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Foto 1"Miliciana de Waswalito"Comenzamos con una fotografía icónica, un símbolo visual de la revolución, una imagen muy popular y difundida por todo lo que representa: la mujer miliciana que amamanta a su bebé mientras lleva su fusil al hombro. La imagen recorrió el mundo e incluso fue portada en revistas. El autor de la fotografía (titulada "Miliciana de Waswalito") fue Orlando Valenzuela y fue sacada en Matagalpa, Sin embargo, a pesar de lo que cree mucha gente e incluso algunos difunden erróneamente, la fotografía es posterior al triunfo de la revolución; en concreto es del año 1984. Sobre esta foto puede leerse también el resumen del artículo de Penélope Plaza Azuajela"Madre armada y niño. Representación de la Mujer Nueva en los murales de la Revolución Sandinista en Nicaragua".



Foto 2. Combatiente sandinista. Fotografía de Margaret Randall.


Foto 3. Mujeres combatientes del Frente Sur en 1979. Foto: IHNCA-UCA




Foto 4. Comandante Dora María Téllez, León, 1979. Fotografía de Margaret Randall. Antes de unirse al FSLM cursó estudios de Medicina. Tras unirse a la guerrilla alcanzó el grado de comandante del Frente Occidental "Rigoberto López Pérez". Participó en la épica toma del Palacio Nacional de Managua el 22 de agosto de 1978 ("Operación Chanchera") que obligó al dictador Somoza a liberar a 50 sandinistas encarcelados y al pago de un millón de dólares. En 1979 dirigió el asalto y conquista de la ciudad de León, un acontecimiento que marcó el principio del fin de la dictadura.




Foto 5. Leticia Herrera, comandante del FSLN. Foto: IHNCA-UCA
Con solo 14 años, Leticia Herrera Sánchez fundó una célula socialista en el instituto en el que estudiaba. Nació en 1949 en Costa Rica, ya que su padre era un sindicalista nicaragüense que tuvo que exiliarse. Su padre ejerció una influencia decisiva: "Aprendí a leer, por ejemplo, con el Manifiesto del Partido Comunista”, declaró en alguna ocasión. Obtuvo una beca de estudios para la URSS, donde se formó. Antes de regresar a Nicaragua recibió un duro entrenamiento militar en campamentos palestinos y enseguida fue nombrada comandante, siendo responsable de los  Comités de Defensa Sandinista. Guerrillera y madre: "Poco tiempo después de haber llegado a Nicaragua, quedó embarazada. Dio a luz a escondidas y le entregó el bebe a su suegra"
Leticia Herrera es autora del libro Guerrillera, mujer y comandante de la Revolución Sandinista, publicado por la editorial Icaria, una obra indispensable para conocer el papel de la mujer en la revolución sandinista: "el testimonio acerca de su participación en la lucha armada y del papel que en ella desempeñaron las mujeres, algo que implica un doble combate. Contra el sistema que se quiere derrocar y contra el machismo de los compañeros de grupo. 'A menudo, los hombres sólo nos querían para lavarles la ropa, atenderlos, hacer de correo y satisfacerlos sexualmente. Muchos nos acosaban. Pero nosotras nos esforzábamos por demostrar que valíamos para otras cosas y que, además, éramos más democráticas y organizativas que ellos'."
Fuente de estas notas y citas: "Leticia, la guerrillera", en El País, 28-12-2014.




Foto 6. Arlen Siu (Arlen Siu Bermúdez, 1955 - 1975), hija de madre nicaragüense y padre de origen chino, también se la conoció como "la chinita" o "la chinita de Jinotepe". Murió en combate cuando solo tenía 20 años, el 2 de agosto de 1972, durante un enfrentamiento con la Guardia Nacional somozista en El Sauce, Departamento de León. Antes de sumarse a la guerrilla con 18 años, fue miembro del grupo de música Pancasán. Pese a su juventud y vida truncada prematuramente, escribió ensayos críticos sobre el Marxismo y el Feminismo que tuvieron cierta influencia en el Movimiento de Mujeres Nicaragüenses. Tras su muerte se convirtió en un símbolo de la revolución sandinista.



Foto 7. Dora Maria Tellez Arguello (izda.; ver tbn. foto 4) e Idania Fernandez (drcha.). Referencia: "Idania Fernández, y Dora Maria Tellez reunidas en la casa de Luís Del Cid, jefe del Ejército de Panamá, agosto de 1978" (fuente: Wikipedia). Idania cayó en combate al año siguiente, durante el asalto a la ciudad de León.



Foto 8. Idania Fernandez. Muerta en combate en León, el 16 de abril de 1979. Ver tbn. foto anterior.



Foto 9. Mujer sandinista en Estelí. Fecha de la fotografía: 1 de septiembre de 1978. Lugar: Esteli, Nicaragua. Fotógrafo: John Giannini. © John Giannini/Sygma/Corbis.
El 19 de septiembre de 1978, la Guardia Nacional del dictador lanzó un ataque contra la ciudad de Estelí, a 150 km al norte de Managua.



Foto 10. Jóvenes sandinistas en Estelí. En medio, mujer joven combatiente con un revólver en la mano. Fecha de la fotografía: 1 de septiembre de 1978. Lugar: Esteli, Nicaragua. Fotógrafo: John Giannini. © John Giannini/Sygma/Corbis.
En septiembre de 1978, los sandinistas se hicieron con el control parcial de Estelí. El 19 de septiembre la Guardia Nacional del dictador lanzó una ofensiva para recuperar la ciudad. Estelí está situada  a 150 km al norte de Managua.



Foto 11. Nora Astorga (1949-1988). Fotografía de Pedro Meyer tomada en 1978. Estudió Derecho en EE.UU. y luego en la Universidad Centroamericana de Managua. Se unió al FSLN en 1970. En 1984 se convirtió en embajadora de Nicaragua en EE.UU. y más tarde en la representante en la ONU. Puedes leer un viejo artículo sobre ella en El País del 2 de febrero de 1988, a raíz de su fallecimiento: "Nora Astorga, la feminidad al servicio de la revolución".



Foto 12. Nora Astorga. Fotografía de Pedro Meyer tomada en el Frente Sur en 1978. Ver tbn. foto anterior.



Foto 13. Araceli Pérez Darias y Claudia Chamorro, ambas muertas en combate. Sobre Aracelio puedes leer los siguientes artículos (pulsa en los enlaces): en pdf, "Araceli Pérez Darias"  en combatientessandinistasleonnicaragua1.bligoo.com (sin firma); en lahaine.org "Araceli Pérez Darias" de Natalie Mistral; y en memoriasdelaluchasandinista.org "La masacre de los héroes de Veracruz", de Ana Isabel Morales. Sobre Claudia Chamorro, ver de Ulisés Chávez "Claudia Chamorro fue una mujer de valor y decisión", en el19digital.com


Foto 14. Mónica Baltodano. Nacida en León (1954), participó de manera destacada en la ofensiva final contra la dictadura de Somoza. Su blog es monicabaltodano.blogspot.com.es En mi opinión es un ejemplo de la deriva ideológica de muchas y muchos protagonistas de la revolución, ya que en la actualidad sus coordenadas políticas no van más allá de la socialdemocracia (aunque por otro lado, si hablamos de "deriva", Daniel Ortega es el paradigma de la misma y el mejor ejemplo de cómo se puede llegar a traicionar todo aquello por lo que se ha luchado). Posicionamientos actuales aparte, podéis acceder a un artículo de Baltonado sobre el tema de la entrada que está bastante bien: "La participación de las mujeres: Recuento histórico", en  memoriasdelaluchasandinista.org    




Foto 15. María Luisa Mendez ("Miriancita") y Oscar Cortés. Insurrección de León, junio de 1979. Galería Flickr Dora María Téllez



Foto 16. Leticia Herrera, Dora María, Fanor Urroz (Mariano) y El Gato. Junio 1979, insurrección de León, en Sutiava. Galería Flickr Dora María Téllez




Foto 17. Entierro de Abel Guadalupe Moreno. Leopoldo Rivas, Dora María, Ana Isabel Morales. Junio 1979, insurrección de León. Galería Flickr Dora María Téllez


Foto 18.  Chepón Robelo y Dora María. Insurrección León, junio 1979. Galería Flickr Dora María Téllez



Foto 19. Fanor Urroz, Dora María y Ana I. Morales. Insurrección León, junio 1979. Galería Flickr Dora María Téllez



Foto 20. Momento de llorar a la compañera caída. El entierro de una joven combatiente del FSLN, llamada Johanna, en Diriamba, al norte del país, 1979. Autor y crédito: © Susan Meiselas / Magnum Photos.






Foto 21. Sandinistas entrando en Managua tras el triunfo de la revolución, julio 1979. Galería Flickr de Marcelo Montecino



Foto 22. Entrada en Managua, julio 1979. Galería Flickr de Marcelo Montecino



Foto 23. Entrada en Managua, julio 1979. Galería Flickr de Marcelo Montecino




Foto 24. Entrada en Managua, julio 1979. Galería Flickr de Marcelo Montecino



Foto 25. Joven sandinista patrulla cerca de Managua, en persecución de antiguos miembros de la Guardia Nacional después de la caída del dictador Somoza. Sacada el 26 de julio de 1979. Lugar: alrededores de Managua, Nicaragua. Autor: Patrick Chauvel. © Patrick Chauvel/Sygma/Corbis



Foto 26. Entrada en Managua, julio 1979. Galería Flickr de Marcelo Montecino



Foto 27. Joven sandinista después de la caída del dictador Somoza. Foto obtenida el 1 de agosto de 1979. Lugar: Managua, nNicaragua. Fotógrafo: Patrick Chauvel. © Patrick Chauvel/Sygma/Corbis




Foto 28. Mujeres sandinistas combatientes. Desfile primer aniversario de la victoria, julio 1980. Tomada de Pinterest. Perteneciente al archivo personal de Mónica Baltonado.





Foto 29. Joven sandinista, de nombre Idalia. Imagen tomada durante un desfile militar para celebrar el primer aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista, en 1980. Foto del fotógrafo mexicano Pedro Valtierra. Captada en Estelí, Nicaragua, 1980.




Foto 30. Mural llamando a la insurrección en Managua, 1979. Galería Flickr de Marcelo Montecino

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Algunos textos recomendados sobre el tema:
  • Sin firma: "Women during the Sandinista Revolution", publicado en la web  mujersandinista.wordpress.com
  • Mónica Baltodano: "Mujeres sandinistas para la Historia", en memoriasdelaluchasandinista.org
  • Víctor Núñez Jaime: "Leticia, la guerrillera", en El País, 28-12-2014.
  • Antonio Caño: "Nora Astorga, la feminidad al servicio de la revolución". en El País del 2 de febrero de 1988, a raíz de su fallecimiento. 
  • Sin firma: "Araceli Pérez Darias" en combatientessandinistasleonnicaragua1
  • Natalie Mistral: Sin firma): "Araceli Pérez Darias" en lahaine.org
  • Ana Isabel Morales: "La masacre de los héroes de Veracruz", en memoriasdelaluchasandinista
  • Marta Harnecker: "Dora María Téllez: la insurrección es una tela de araña que hay que tejer", capítulo 3 del libro  Pueblo en armas, en rebelion.org (libro en pdf). 
No conozco versión digitalizada en la Red, pero también es recomendable el libro firmado por Alberto González Casado, María Antonia Sabater Montserrat y María Pau Trayner Vilanova: Guerrillera, mujer y comandante de la revolución sandinista: Memorias de Leticia Herrera, Editorial Icaria, 2013. En especial, el capítulo 11 ("La insurrección en León. El Frente dirigido por mujeres") y el epílogo ("Las mujeres en el proceso de liberación en Nicaragua"). Tenéis acceso al índice e introducción pulsando en este enlace




Un par de pincelada audiovisuales







Apéndice
Guerrilleras sandinistas: cuando las mujeres hicieron la revolución.
Por Henrique Mariño
(Publicado en publico.es el 17-10-2014)

Horas después de que el dictador nicaragüense Anastasio Somoza Debayle se jactase de que había fumigado al último sandinista, el comando Juan José Quezada tomaba la casa del ministro José María Castillo Quant, donde se encontraban celebrando una fiesta prebostes de la dictadura, empresarios estadounidenses y el cuñado del propio sátrapa. Después de cuatro años acumulando fuerzas en silencio, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) hacía, a punto de extinguirse 1974, una demostración de fuerza con la Operación Diciembre Victorioso. La liberación de los rehenes les procuró dinero y el canje de presos, entre ellos el actual presidente, Daniel Ortega, pero también un intangible que marcaría el devenir de la guerrilla marxista leninista. Tres de los trece miembros del comando eran mujeres: Olga Avilés, Eleonora Rocha y Leticia Herrera, quienes dejaron patente que su arrojo y capacidad estaba a la altura de cualquier barbudo.

Había espacio para ellas fuera de la clandestinidad y más tareas que las de ejercer de correos, vigilantes, espías o amas de casas de seguridad, lo que en España se denomina pisos francos. Sin duda, el objetivo de su lucha no sólo era el régimen sino también el machismo de sus compañeros. La guerrilla también pecaba de patriarcal y, pese a los méritos de tantas, sobran los dedos de una mano para contar las comandantes guerrilleras. Leticia Herrera fue, junto a Dora María Téllez y Mónica Baltodano, una de las tres que lograron tal grado, aunque durante su trayectoria en el FSLN nunca pasó de ser una número dos. Cuando tocaba colocarla en la vanguardia, siempre se optaba por un hombre: no importaba que tuviese menos experiencia o que llevase un tiempo inferior en el Frente.

Hija de un obrero y sindicalista nicaragüense que se vio forzado al exilio en Costa Rica, nació en Puntarenas en 1946, aunque pronto sintió la necesidad de retomar la militancia de su padre, reticente a que regresase a su país para incorporarse a la lucha armada. Lo hizo después de un periplo por Europa que tuvo como base la Universidad Patrice Lumumba de Moscú, donde entró en contacto con el sandinismo. Tras ser entrenada militarmente en el desierto por la Organización para la Liberación de Palestina, viajó a Nicaragua para integrarse en una célula clandestina y fue rebautizada con los nombres de guerra Vicky o Miriam.

"Desde que tengo uso de razón, me he movido en el ámbito de la lucha por el cambio que permita dotar de derechos fundamentales a las grandes mayorías", explica 45 años después Herrera, que ha venido a presentar a Madrid Guerrillera, mujer y comandante de la Revolución sandinista, editado por Icaria. Un libro de memorias escrito (en colaboración con Alberto González, Maria Antònia Sabater y Maria Pau Trayner) desde la perspectiva de género que reivindica el papel trascendental de sus compañeras. "Los movimientos de liberación de los pueblos pasan por obstáculos y suponen sacrificios, sobre todo para nosotras", afirma con voz cadenciosa y calma Herrera, quien fue diputada y cónsul antes de asumir la Dirección de Resolución Alterna de Conflictos, una entidad equivalente a los juzgados de paz que depende de la Corte Suprema de Justicia.

Estudiantes, obreras, profesoras, tenderas, universitarias, profesionales... De extracción social y económica diversa, bien humildes, bien pequeño burguesas. Laicas, pero también cristianas de base. Campesinas víctimas de la represión y urbanitas que soportaron con estoicismo los rigores de la montaña. Estudiantes de Medicina, Periodismo o, en su caso, Derecho que nada más terminar la carrera hicieron prácticas en la guerrilla y fueron becarias de la clandestinidad. Algunas, madres. Muchas habían entrado en el Frente siendo unas adolescentes y no llegaron a eso que se da en llamar edad adulta, pues sufrieron torturas indescriptibles, fueron brutalmente violadas o cayeron en la batalla. "Pese a ello, se nos ha invisibilizado totalmente", critica Miriam, quien acude al rescate de las camaradas de aquellos belicosos años:
  • Gladys Báez, superviviente de la masacre cometida por la Guardia Nacional en Pancasán, hoy diputada: "Su guarnición fue aniquilada y ella sobrevivió después de ser sometida a violaciones y torturas. Se recluyó en su casa, golpeada psicológicamente, hasta que la recuperamos como diputada para la causa sandinista".
  • Doris Tejerino, ex jefa nacional de la Policía Sandinista y actualmente parlamentaria, corrió la misma suerte y se convirtió en el rostro de la denuncia.
  • Dora María Téllez, entonces apodada Comandante 2 y ahora dirigente del Movimiento Renovador Sandinista, fue la dirigente política de la sonada Operación Chanchera, que obligó a liberar a medio centenar de presos tras la toma del Palacio Nacional de Managua en 1978.
  • Olga Avilés, La Tía, una de las tres de la Operación Diciembre Victorioso: pasó de ejercer de maestra de guerrilleros a ser embajadora en Vietnam, hasta que la llegada de Violeta Chamorro al poder le llevó a trabajar como conductora de un microbús. Nunca fue capturada.
  • Norita Astorga, el cebo para secuestrar al general de la Guardia Nacional Pérez Vega, aunque al Perro terminaron matándolo antes de llevárselo porque ofreció resistencia. Aquel 8 de marzo de 1978, fecha de su muerte, se celebraba el Día Internacional de la Mujer. Ocupó el cargo de embajadora en EEUU y ante la ONU.
  • Mónica Baltodano, comandante guerrillera, llegó a convertir a la causa a una de sus carceleras. Fue diputada del FSLN y se pasó a la disidencia para dirigir el Movimiento por el Rescate del Sandinismo. Ha escrito las ingentes Memorias de la lucha sandinista, el quién es quién del movimiento en cuatro volúmenes. 
La nómina de guerrilleras es extensa y no siempre tiraban plomo, caso de la reportera Margarita Montealegre, apodada Martha Foto, más pendiente de esquivar los disparos mientras documentaba la revolución con imágenes. Otra cosa es que hayan ocupado en la Historia el lugar que se merecen. "Desafortunadamente, en las luchas de liberación siempre prevalece el machismo", reconoció en una entrevista a la revista Alice la propia Herrera, en su día miembro del Estado Mayor del Frente Occidental Rigoberto López y, una vez alcanzada la victoria, coordinadora de los Comités de Defensa Sandinista. Fruto del fragor de aquellos tiempos de combate, su hijo Camilo se apellida Ortega.

"La Operación Diciembre Victorioso puso de manifiesto que la dictadura no era inamovible ni imbatible", recuerda Miriam, cuyo currículo refleja que, más allá de la abogacía, estuvo diez años en la guerrilla urbana y uno en la rural. "Pero también que las mujeres eran igual de capaces que los hombres".


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