Aclaración importante

ACLARACIÓN. El blogdelviejotopo no está relacionado con la revista El Viejo Topo. Pese a utilizar también la metáfora "viejo topo" en el nombre, el blog es completamente ajeno a la revista, cuya dirección es www.­elviejotopo.­com / Sobre el significado del término "viejo topo" en la tradición marxista, consúltese http://blogdelviejotopo.blogspot.com.es/2013/06/el-termino-viejo-topo-en-la-tradicion.html

miércoles, 22 de febrero de 2017

Las feroces y torturadas rojas. Fragmentos del libro "Las rapadas: el franquismo contra la mujer", de González Duro (2 de 2)


Víctimas del fascismo: "delincuentes marxistas femeninos", las denominó Vallejo Nágera. Mujeres republicanas rapadas y marcadas con cruces

Ofrecemos un nuevo fragmento del libro de González Duro, Las rapadas: el franquismo contra la mujer. En este caso está centrado en la actuación del llamado psiquiatra del franquismo, Antonio Vallejo Nágera, al que muchos consideran el Mengele español. Amparándose en una pseudo condición de científico, Vallejo Nágera fue en realidad un sádico fascista desbordante de una misoginia patológica. Para escribir el fragmento que sigue, su autor, el psiquiatra González Duro, se ha basado sobre todo en el artículo publicado en su día por Vallejo Nágera, titulado "Investigaciones psicológicas en marxistas delincuentes femeninos", de la serie "Psiquismo del fanatismo marxista", y que fue publicado en mayo de 1939 por la Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra.

Puedes acceder al fragmento anterior del libro que hemos difundido, pulsando aquí ("La pérdida de Málaga"). En esa otra entrada encontrarás además un excelente reseña del libro, así como el índice del mismo.

Referencia documental
Enrique González Duro:  epígrafe "Las feroces y torturadas rojas", de su libro Las rapadas: el franquismo contra la mujer, páginas 23 a 27. Editorial Siglo XXI, Madrid, 2012.

Para comprar el libro por Internet: web de Ed. Siglo XXI.

Digitalización de estos fragmentos: blog del viejo topo

Negrita, imágenes y pies de foto, son añadidos nuestro.








_______________________


II. LAS FEROCES Y TORTURADAS ROJAS
Enrique González Duro

Si en la zona republicana, y sobre todo en los primeros meses de la Guerra Española, las milicianas simbolizaban el heroísmo de la resistencia popular frente a los militares sublevados, en los territorios ocupados por estos eran tomadas como mujeres feroces, monstruosas y escasamente femeninas, rasgos que aplicaban a todas las mujeres que no habían mostrado una «afección» al Glorioso Movimiento Nacional o que simpatizaban con la Segunda República. Vallejo Nágera lo confirmaba, denominándolas «delincuentes marxistas femeninos», como queriendo negarles su naturaleza y condición de mujeres. Reconocía, en su estudio, que estas mujeres eran milicianas, y que, además de las que habían combatido en los frentes:
«Mucho mayor ha sido el número de mujeres que unidas a las hordas perpetraron asesinatos, incendiaron y saquearon, además de animar a los hombres para que cometiesen toda clase de desmanes»
Para explicar mejor la activa participación del «sexo femenino en la revolución marxista», Vallejo recurría a una retrógrada y misógina concepción de la mujer, a su «característica» labilidad psíquica, a la debilidad de su equilibrio mental, a su menor resistencia a lo ambiental, a la insuficiencia del control de su personalidad, a su supuesta tendencia a la impulsividad y a su escasa sociabilidad, cualidades, todas ellas, que en circunstancias excepcionales acarreaban anormalidades en su conducta social y sumían a las mujeres en estados psicopatológicos.
Si la mujer —decía Vallejo- es habitualmente de carácter apacible, dulce y bondadoso, se debe a los frenos que operan sobre ella; pero como el psiquismo femenino tiene muchos puntos de contacto con el infantil y el animal, cuando desaparecen las inhibiciones frenatrices de las impulsiones instintivas, entonces despierta en el sexo femenino el instinto de crueldad y rebasa todas las posibilidades imaginadas, precisamente por faltarles las inhibiciones inteligentes y lógicas.
La falta de esas inhibiciones, de los controles y de una rígida adhesión religiosa favorecía la conducta «extraviada», transgresora y descontrolada de las mujeres, tanto en el terreno político, como en el meramente delictivo y en la prostitución: todo era atribuible al régimen republicano, que había reconocido a la mujer el derecho a ser libre, libre incluso de las restricciones religiosas (1).

Por eso, en las cárceles franquistas coexistían presas por actividades políticas discordantes o socialmente transgresoras con las prostitutas, las estraperlistas al menudeo y las delincuentes comunes. Las mujeres rojas o desafectas al nuevo régimen eran culpables de haber entrado y permanecido en el espacio sociopolítico, de salirse del ámbito familiar que les estaba secularmente asignado y no ajustarse al modelo tradicional de la mujer de su casa, sumisa, sacrificada, guardiana del hogar familiar y guiada por el sacerdote católico. Entre las rojas se incluían también las que simplemente eran «mujeres de rojos» (esposas, madres, hermanas o hijas) que no habían evitado la nefasta actuación social o política de los hombres, situándose junto a las prostitutas y las delincuentes comunes, y constituyendo todas la antítesis de la nueva-vieja mujer española, cuyo modelo quería imponer el nuevo régimen de la España «liberada». La mujer «antiespañola» durante la guerra había desbordado los límites de la criminalidad femenina habitual, participando en los pillajes, en los incendios, en la quema de las iglesias y conventos, en el robo o destrucción de imágenes religiosas, así como en las matanzas, con un carácter marcadamente sádico, que escandalizaba al «investigador» Vallejo. Aunque la mujer siempre se había desentendido de la política, en la revolución comunista española se mezcló activamente en ella, aprovechando la ocasión para satisfacer sus apetencias sexuales latentes. Y acababa el patriota psiquiatra la introducción de su estudio afirmando que cuando las mujeres se lanzaban a la política no lo hacían por sus ideas, sino por sus sentimientos, que alcanzaban proporciones inadecuadas e incluso patológicas, debido a la inestabilidad propia de la personalidad femenina. Las influencias del medio ambiente familiar y social eran para él muy claras en la exaltación pasional y política de las mujeres. Con ello Vallejo desnaturalizaba toda vinculación entre el género femenino y la acción sociopolítica, presentándola como algo provocado artificialmente por el entorno democrático o revolucionario.

El estudio lo había realizado Vallejo con 50 internas en la cárcel de Málaga, desde quince hasta sesenta años de edad, que participaron en los «desmanes de la horda» durante la «dominación roja» y que, acusadas de rebelión militar, fueron condenadas a muerte, habiéndoseles conmutado esa pena por la inferior. No se les había probado ningún delito concreto, aunque acompañaron a las patrullas de milicianos y participaron de sus asesinatos, saqueos e incendios. Algunas se distinguieron por su «necrofagia», ensañándose con los cadáveres de los fusilados o befándose de ellos, luego de haber presenciado el asesinato «con delectación». Había milicianas, «hembras marxistas», que, vestidas con el clásico mono y amazonas de arma corta o larga, fueron alguna vez al frente y tomaron parte directa en los crímenes urbanos. Muchas se habían dedicado a la denuncia de «personas de orden», ocultas o emboscadas, con las que tenían resentimientos por rencillas o agravios, generalmente banales. Y, por último, gran parte de las «marxistas» habían tenido una «actuación libertaria destacada», incitando a las turbas contra el fascismo, generalmente mediante la propaganda oral. Como era de esperar, mostraban en su mayoría «temperamentos degenerativos», eran de escasa inteligencia y de poca o nula instrucción educativaTodas tenían antecedentes familiares de anormalidad psíquica (enfermos mentales, psicópatas, alcohólicos, suicidas, etc.) o «antecedentes revolucionarios familiares o matrimoniales» (padres, hermanos, esposos o hijos con actividades «revolucionarias»). No tenían formación política alguna, por lo que habían actuado por motivaciones no ideológicas. En unos casos, la actividad política se había debido a influencias ambientales: eran unas exaltadas por sentimientos pasionales, olas «aprovechadas» que se lanzaban al saqueo y a la violencia para satisfacer impunemente rencores y venganzas personales, como para hacerse con los bienes de los señores y de sus convecinos, o porque creían en la realidad del reparto:
«La coquetería de alguna belleza de dieciséis años, atraída por sus continuas exhibiciones en público y la exaltación narcisista de su vestimenta, con mono y pañuelo rojo al cuello, y las amorales que por su hipersexualidad encontraban ocasión de prostituirse fueron la minoría del grupo».
Otro subgrupo lo formaban las «psicópatas antisociales» que, por su hegemonía de mando entre sus convecinos, o falso espíritu de reivindicación social, por mera exaltación del espíritu de crueldad, por descontento económico, por anestesia sentimental y afectiva, o por adaptación a cualquier clase de vida de perversión, liberaron sus tendencias psicopáticas durante la época roja. Otras eran «libertarias congénitas», revolucionarias natas, que, impulsadas por sus tendencias biopsíquicas constitucionales, desplegaron una intensa actividad asociada a la horda roja masculina. Paradójicamente, más de la mitad de las personas estudiadas manifestaron una buena opinión sobre la España nacional: 
«La buena opinión que se tiene de esta España Nacional se debe a que cuida de los niños, aunque sean hijos del enemigo, protege al pobre y hay trabajo, no siendo lo que decía la propaganda roja». 
Comparan estas mujeres la disciplina y el orden social nacionales con la orgía y el desorden rojo, y de tal comparación surgía un sentimiento admirativo hacia los «nacionales»... ¿Era Vallejo un ingenuo fanático o un cínico sectario? Lo que quedaba claro era que su «estudio» no era nada científico, aunque él se felicitaba porque podría controlarse y contribuir a evitar en el futuro el acceso de la mujer a la política, debiendo limitarse a la acción social femenina, a la asistencia social y benéfica.


Vallejo Nágera, el Mengele español
El hecho fue que el Régimen había elaborado un discurso moral que involucraba a la mujer «desafecta» en una serie de delitos directamente relacionados con su condición sexual y que la había llevado a la cárcel o al paredón. O, más bien, transgresiones morales que los vencedores consideraban delictivas y por ello penalizables. A partir de 1937 esos delitos o transgresiones fueron enjuiciados por los tribunales militares en consejos de guerra sumarísimos, que frecuentemente dictaban la pena máxima. Aunque estaban tipificados como delitos de rebelión militar en sus distintas versiones, de hecho lo que se condenaba eran conductas sociomorales. Y cuando en la zona republicana se había desechado el icono de la miliciana como prototipo heroico de la mujer resistente al fascismo, en la zona «liberada» de la dominación marxista, ese icono, en negativo, retrataba casi esencialmente a la mujer republicana, o simplemente desafecta o mujer de republicano. En las sentencias condenatorias, los rasgos iconográficos de la miliciana, exagerados o imaginados, aparecían claramente como resultados sobre los que justificar las condenas a las mujeres que se habían significado de un modo u otro en la retaguardia republicana. Muchas, ciertamente, habían vestido el mono azul que tanto irritaba a los «nacionales», o habían participado en la formación de algunas infraestructuras de apoyo al Ejército republicano, aun sin mucha conciencia política. Pero estas tareas eran consideradas corno sospechosas de haber sido «marxistizadas», simplemente por el hecho de ser parientes de combatientes o militantes republicanos, o porque habían huido de los lugares que iban «liberando» las tropas «nacionales», temerosas de los desmanes que cometían con las mujeres los moros y los legionarios, refugiándose en las ciudades aún en poder de los republicanos.

Tal ocurrió, con tintes trágicos, cuando en Málaga se supo que avanzaban sobre la ciudad las tropas norteafricanas e italianas, y numerosas familias, muchas de ellas antes refugiadas en la ciudad andaluza, huyeron masivamente por la carretera de Almería, tratando de alcanzar la zona republicana y siendo bombardeadas por la aviación nacional y cañoneadas sin piedad por la armada franquista. Además del miedo a ser violadas, siéndolo de hecho en numerosas ocasiones, muchas mujeres fueron también rapadas, recibiendo con ello un castigo ejemplarizante y público que siempre ha sido silenciado, pero no por ello olvidado por quienes lo padecieron y por los muchos que lo presenciaron. Cuando eran detenidas, a muchas rojas se las golpeaba y se las pelaba, y peladas eran paseadas por la vía pública, para mayor escarnio entre los vecinos y para ser diferenciadas del resto de la población. A menudo, era un castigo en sí mismo, y no tenía que estar asociado al cumplimiento de cualquier otra pena, pero sí fue frecuente que las «rapadas» quedaran a disposición gubernativa.

[Fragmento del libro de Enrique González Duro, Las rapadas: el franquismo contra la mujer, páginas 23 a 27. Editorial Siglo XXI, Madrid, 2012]


Notas
(1) A. Vallejo Nágera, "Investigaciones psicológicas en marxistas delincuentes femeninos", serie "Psiquismo del fanatismo marxista", en Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra 2 (mayo 1939).



domingo, 19 de febrero de 2017

Venezuela: el PCV (Partido Comunista de Venezuela) podría quedar de facto ilegalizado en términos electorales.




La noticia me la comentaba en privado ayer un camarada venezolano. En un primer momento me costaba creerlo, pero la amenaza de ilegalización del PCV (Partido Comunista de Venezuela) es real, salvo que acceda a los requerimientos jurídicos del Consejo Nacional Electoral (CNE), algo que en un futuro podría ser un riesgo para la propia vida de sus militantes. Trataré de explicar en esta entrada el problema planteado. Pero, antes de abordar la cuestión concreta del PCV y Venezuela, creo que debemos primero entender la amenaza permanente que recae sobre los comunistas en los regímenes políticos burgueses.

1. Contexto general del problema. ¿Tienen razón los comunistas del mundo para sentirse amenazados en los regímenes políticos burgueses? 

El cuchillo de la represión burguesa contra los partidos comunistas ha sido siempre una amenaza constante por todo el mundo. A partir del triunfo de la Revolución Socialista de Octubre de 1917, las organizaciones comunistas despertaron la ira exacerbada de la burguesía capitalista, provocada por su pánico a que el Socialismo se propagase. En su defensa del status quo, los regímenes políticos de la burguesía han reaccionado infinidad de veces con oleadas de represión contras la única fuerza política y social que constituye una amenaza real para su hegemonía y dominación: los comunistas (en muchos lugares y en distintos períodos históricos, también los anarquistas).

A lo largo de los últimos cien años, dicha represión ha tenido lugar no solo bajo el manto de las distintas dictaduras políticas que se han ido generando, sino también incluso bajo el formato "blando" de las democracias burguesas parlamentarias. Así, por ejemplo, la democratísima corona británica reaccionó a la revolución socialista del 17 deteniendo, encarcelando, torturando e incluso ejecutando extrajudicialmente a comunistas británicos muy activos en el movimiento obrero sindical; de esto supo mucho un personaje despreciable como fue Winston Churchill, un anticomunista que miraba con buenos ojos el fascismo (1). O también, por ejemplo, la represión contra los comunistas en EE.UU., especialmente durante la guerra fría. O en la muy "democrática" República Federal Alemana, donde en 1956 -por decisión de la Corte Constitucional Federal- fue ilegalizado el histórico KPD (Partido Comunista Alemán); una de las consecuencias fue que a los comunistas alemanes de la RFA se les prohibió ejercer determinados tipos de trabajo (2). Y podríamos poner muchos más ejemplos históricos. En tiempos recientes, también se están dando casos de represión contra los comunistas en las democracias burguesas (por ejemplo en Polonia y Ucrania; véase "El auge del fascismo y la persecución contra los comunistas en la Unión Europea").

Si esto tiene y tuvo lugar en el marco de las democracias burguesas, cuando el capitalismo adopta su plan B de emergencia -el fascismo, la dictadura política- la situación para los comunistas se vuelve entonces extremadamente grave. La detención, tortura y exterminio físico de los comunistas y simpatizantes, pasa a integrar la línea de actuación principal de las dictaduras políticas impuestas por la misma clase dominante que antes y después va a defender una "democracia". Creo que no es necesario mencionar ejemplos. Los comunistas en algunas regiones del mundo, como es el caso de América Latina, han visto una y otra vez cómo sus ideas se convierten en motivo para ser torturados y asesinados cada vez que los milicos experimentan una excitación de su natural libido golpista. En Indonesia, la dictadura promocionada por la CIA llevó a cabo un genocidio contra el PKI, el mayor partido comunista del mundo después del soviético y del chino; se calcula que entre 500.000 y un millón -la cifra más probable- de comunistas  y simpatizantes fueron asesinados por la dictadura de Suharto (ver "Indonesia 1965"); a veces los particulares escuadrones de la muerte indonesios, en las entradas de las aldeas hacían pirámides con las cabezas cortadas de los asesinados, como aviso para los demás (3)

Nadie mejor que el cavernícola ABC captó la esencia de esos golpes que dan lugar a dictaduras con las cuales la burguesía trata de exterminar a los comunistas y afines. En su portada del 12 septiembre de 1973, el ABC anunciaba y celebraba con entusiasmo el golpe de estado chileno contra Salvador Allende, calificando el golpe como una "misión quirúrgica de urgencia" y como "la única posibilidad de salvación contra la amenaza de una dictadura marxista", como podemos ver en la siguiente imagen:

La portada del ABC ejemplifica a la perfección cómo el fascismo es siempre el plan B de la burguesía capitalista cuando se ve amenazada. Democracia burguesa y dictadura son las dos caras de una misma moneda, llamada capitalismo. 

Así pues, es normal y razonable que los comunistas consideren que su condición conlleva un riesgo para sus vidas, en determinados momentos del devenir del ciclo político burgués. Y en unos lugares más que en otros. Pero, al mismo tiempo, los comunistas no pueden vivir en clandestinidad en una democracia burguesa. Sería de locos que esto ocurriese. Entonces, el problema de fondo que muchas organizaciones comunistas se plantean es cómo compaginar la necesidad de visibilidad y actuación en la vida política y social, y al mismo tiempo tomar ciertas precauciones de protección, por lo general pensando en la posibilidad de que se produzca una involución política (4).


2. Contexto específico del problema. El caso concreto del PCV.

Todo lo anterior es aplicable, sin discusión posible y en grado notable, al caso del Partido Comunista de Venezuela (PCV), el más antiguo de los actuales partidos venezolanos. El PCV nació en condiciones de represión contra los comunistas. Fue creado clandestinamente el 5 de marzo de 1931 en duras condiciones de clandestinidad, sufriendo el primer golpe antes de cumplir dos meses, cuando las fuerzas represivas del dictador Gómez Chacón detuvieron a una docena de dirigentes y a 40 obreros militantes. Cuando muere el dictador y se hace un amago de crear una democracia burguesa, el artículo 32 de la nueva Constitución pasó a considerar un grave delito la propagación de ideas comunistas y anarquistas, con lo cual el PCV siguió siendo ilegal. El exilio o la cárcel que muchos de sus cuadros y militantes sufrían, no impidieron que el Partido fuese muy activo en el movimiento obrero, aunque clandestinamente. De hecho, es con la huelga del 36 en el sector petrolero, cuando el PCV se consolida como la organización de referencia del proletariado venezolano. La dura represión sufrida no consiguió acabar con el PCV, un partido muy disciplinado y con cuadros muy preparados, capaz de sobrevivir políticamente en condiciones muy adversas.

En octubre de 1945, el PCV pasa a ser legal por primera vez, pero el golpe de estado militar de 1948, deja al PCV sin posibilidad de realizar actividad política legal. Convertido en locomotora de las reivindicaciones del movimiento obrero, la junta militar encabezada por el dictador Marcos Pérez Jiménez, ilegaliza formalmente al partido en 1950. El PCV es objeto entonces de una durísima represión, con detención y encarcelamiento de miembros del Partido e incluso con el asesinato de varios de sus líderes. En el 58 es derrocado Pérez Jiménez y el PCV vuelve a ser legal. Ese mismo año hay elecciones y sube al poder alguien que en los años 30 había mostrado unas ciertas simpatías por el Partido Comunista antes de convertirse en un furibundo anticomunista: Rómulo Betancourt, del partido Acción Democrática (AD).

Aunque el PCV era legal en aquellos momentos, bajo el gobierno de Betancourt la represión contra los comunistas no se detuvo. Por ejemplo, en 1960 grupos armados del sector sindical amarillista de Acción Democrática (llamados “sotopoles”) se dedicaron a atacar a los sindicalistas comunistas del PCV. Con Betancourt la represión de manifestaciones llega a provocar muertos. Así sucedió con la que tuvo lugar en Caracas en enero de 1961, después de la cual el "demócrata" Betancourt afirmó en un discurso, dirigiéndose a las fuerzas represivas: “Disparar primero, averiguar después”. Se suceden las detenciones, asaltos a los talleres en los que se imprimía Tribuna Popular, las torturas, prisión y asesinatos de comunistas (5). En mayo de 1962, un decreto de Betancourt ilegaliza formalmente (porque de facto, ya estaban) las organizaciones comunistas, procediéndose a la detención de sus dirigentes. Y las cárceles de Venezuela se llenan de presos políticos en la "democracia" venezolana...

Livia Gouverneur, estudiante de Psicología de la UCV y militante del PCV, asesinada el 1 de noviembre de 1961. Desde su creación, el PCV ha sufrida una dramática experiencia de represión de sus militantes: detenciones, prisión, torturas, desaparecidos, asesinatos, exilio... 

Tras dejar el poder Betancourt, la situación en principio no cambió para el PCV. Siguen los encarcelamientos, torturas, asesinatos y "desaparecidos". En 1967 (5) el PCV vuelve a ser legal y de hecho se presenta a las elecciones del año siguiente. Durante la primera presidencia de Rafael Caldera (1969-1974), el PCV fue legal en Venezuela, y lo mismo con gobiernos posteriores hasta el día de hoy. 

En 1998, en su X Conferencia Nacional, el PCV se convirtió en la primera organización en dar su apoyo de manera oficial a la candidatura electoral de Hugo Chávez. Desde entonces el PCV apoyó a Chávez, como más tarde haría también con Nicolás Maduro, en lo que se conoce como el Gran Polo Patriótico (GPP). Aunque el PCV ha estado apoyando al PSUV sin dejar de hacer sus críticas cuando consideró necesario hacerlas, se ha mantenido como partido independiente, rechazando su integración -tal como quería Chávez- al considerar que el PSUV es una organización interclasista, lo cual resulta incompatible con un partido comunista.

[Referencias.- Wikipedia: "Partido Comunista de Venezuela". Tribuna Popular: "65 años de la juventud comunista" y otras entradas. PCV Los Guayos"Cronología Mínima de la Historia del PCV".]

Todo esto, ¿qué nos está señalando? Es muy sencillo: que en base a su experiencia histórica (en distintos períodos, tanto en dictadura como en democracia burguesa), el PCV tiene sobradas razones para desconfiar y rechazar cualquier práctica reglamentaria que suponga facilitar a los poderes del estado burgués (y Venezuela lo sigue siendo) los datos de sus militantes. Y esto es el trasfondo de la noticia. Quizás me haya extendido contextualizando, pero lo anterior nos permite entender que el rechazo de la norma que ahora le imponen, no es un capricho de los comunistas venezolanos. Pero veamos cuál es exactamente la norma que origina el problema.


3. La disposición del Consejo Nacional Electoral (CNE) 

Leemos en la web de la Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela: 

"El proceso de renovación de nóminas de las organizaciones con fines políticos se iniciará el sábado 18 de febrero, de acuerdo con lo aprobado este martes por el Consejo Nacional Electoral (CNE)". Esto afecta a los partidos "que no participaron en los dos últimos procesos electorales o que no alcanzaron una votación equivalente a 1% de los sufragios emitidos en dichos comicios. Cada partido tendrá dos días para la recolección de manifestaciones de voluntad de sus miembros". Dichos partidos deberán recoger el 0,5% de las firmas del padrón electoral, en un plazo de 48 horas (apenas 14 horas hábiles).

Cada partido deberá llevar a cabo "la recolección de manifestaciones de voluntad de sus miembros". "(...) Las y los militantes deberán validar su identidad en el estado en el que se encontraban registrados para esa fecha". "(...) Para este proceso de renovación, el CNE dispondrá de 390 puntos (...) y que contarán con la plataforma de autenticación biométrica para permitir la validación de las y los militantes"También se habla de "validación de huellas" de los registrados. Estas huellas serán tomadas digitalmente a través de "máquinas captahuellas" en los 390 puntos mencionados.

Tal como interpreto esto, lo que significa la disposición es que buena parte de los partidos deberán presentar los datos de sus militantes incluyendo su expresión de voluntad de apoyo al mismo y sus huellas digitales. En otras palabras, el Estado pasa a conocer la identidad, con pelos y señales, de todos y cada uno de los militantes de un partido. 

Se habla de "renovación" del registro. ¿Por qué? Sencillo: porque tal disposición ya existía desde que fuera creada por el gobierno del anticomunista Betancourt en 1965, en el contexto de la represión política contra la izquierda. Con la nueva Constitución venezolana, la norma dejó de aplicarse porque contradecía la carta magna venezolana. Pero con la reforma de la ley en 2010, la norma se mantuvo a pesar de su inconstitucionalidad, de forma que ahora se pretende aplicar.


4. ¿Qué consecuencias tiene para los partidos que no la cumplan?

Perderán el derecho a presentarse a elecciones políticas (de entrada). Es decir, al menos en términos electorales pasarían a ser ilegales.


5. Reacción del PCV.

Según recoge Tribuna Popular, medio de expresión y comunicación del PCV, el Buró Político de los comunistas venezolanos, ha expresado que el PCV "no participará en el proceso de legalización de los partidos políticos anunciado por el Consejo Nacional Electoral", lo que supondría que el Partido dejaría de ser legal.

Por un lado (seguimos la misma fuente arriba enlazada), el PCV interpuso "un recurso de nulidad en la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) del artículo 25 de la Ley de Partidos Políticos porque está en contradicción con la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela"

Por otro lado, el PCV recuerda a todos que la norma fue aprobada en 1965 "en un contexto de represión, persecución y asesinato y de control de los partidos políticos progresistas, revolucionarios y populares como el Partido Comunista de Venezuela bajo el gobierno, de aquel momento, el gobierno puntofijista”

En definitiva, el PCV "no participará en el proceso de legalización de los partidos políticos anunciado por el Consejo Nacional Electoral, en los términos en que está planteado, 'en virtud de que el mismo, acarrea para nuestra militancia riesgos fundamentales, estamos hablando de entregar información confidencial de los militantes de un partido que a lo largo de la historia ha sido perseguido'”.

Yul Jabour, el Buró Político del PCV, ha insistido en lo absurdo que supone la aplicación de una norma "betancusrista de 1965", todavía vigente pero que contradice el marco constitucional actual. Y sobre todo ha insistido en la necesidad que tiene el Partido en garantizar la seguridad de sus militantes. además de que la relación de estos con el Partido no debe ser interferida ni depender de "órganos del Estado burgués":

Rueda de prensa del PCV. Canal en Youtube de Tribuna Popular


6. Reacciones de solidaridad con el PCV

No han tardado en llegar. Recogemos, por ejemplo, la expresada por el Partido Comunista de México (PCM), a través de su Primer Secretario Pavel Blanco, quien ha publicado la siguiente nota a través de Facebook:
«Bajo ningún argumento es admisible que un Partido Comunista sea ilegalizado, y cesado de sus derechos electorales. Dejaría mucho que desear el gobierno de Maduro si así actuara contra el Partido Comunista de Venezuela. 
Voy a recordar algo; por muchos argumentos, pero sobre todo por la negativa tradición de los golpes de Estado reaccionarios y las juntas militares en Argentina, Uruguay y Chile, entre el movimiento democrático, entre los partidos comunistas, existía una desconfianza por el movimiento que encabezaba el coronel Hugo Chávez. Fue desde temprana hora que el PCV contribuyó a esclarecer el rol progresista del proceso bolivariano, más también sus contradicciones y límites. En 1997 en el XIV Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, es decir dos años antes de que Chávez ganara la presidencia, los cuadros del PCV y la JCV llamaban la atención sobre esa cuestión y convocaban a la solidaridad. En los momentos más difíciles de ese proceso, tanto con Chávez, como ahora con Maduro fue el PCV el que logró movilizar la solidaridad internacional. Pero más allá de que sería una deslealtad hoy ilegalizar al PCV, el gobierno se enfrentaría a un dilema: estaría más por parecerse a los regímenes opresivos que en la IV República ejercieron el poder en Venezuela que a los cambios que dice pretender. 
Solidaridad total con el glorioso Partido Comunista de Venezuela, sin duda alguna.»

Miembros del PCV, con su Secretario General Óscar Figuera (@Figuera_PCV) en el centro de la imagen.


7. Conclusión.

En resumidas cuentas, la norma del CNE, avalada por una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, obliga al PCV a facilitar la lista de sus militantes, "que se colocará en la página web del CNE" (Tribuna Popular). La negativa del PCV a cumplir la norma, supondrá de facto su ilegalización, efectiva en términos electorales -de entrada-, con la consecuente pérdida de sus derechos a participar en elecciones.

El PCV parece llevar toda la razón. Un Partido Comunista no puede permitirse facilitar los datos de sus militantes a un estado burgués. Sería poner en peligro la seguridad e incluso la vida de sus militantes, en caso de involución política; y, desde luego, el futuro de Venezuela es demasiado incierto como para renunciar a tomar precauciones. La experiencia al respecto del PCV avala sus temores y razones. Como destacó Óscar Figuerasecretario general del PCV, la polémica norma significaría poner a los militantes del PCV en manos enemigas: “Sabemos lo que ha pasado en Venezuela con las listas”, dijo Figuera (Tribuna Popular).  

Nuestra solidaridad desde aquí con el Partido Comunista de Venezuela.
  

Añadido 21-2-2017
En el blog "El espacio de Lubrio", puede leerse un artículo muy didáctico que explica también a fondo el problema: "¿Se volvió loco el PCV al no participar en la renovación de los partidos?"


Notas

(1) Churchill no solo defendió el envío de tropas británicas y de material de guerra a Rusia, para apoyar al ejército zarista en la guerra civil (alrededor de 40.000 soldados británicos se unieron al Ejército Blanco en las regiones de Arcángel, en el Mar Blanco, y Vladivostok, en la costa del Pacífico en el Lejano Oriente). En su obsesión anticomunista, Churchill llegó a declarar que el régimen fascista de Mussolini había "rendido un servicio al mundo, pues había enseñado cómo se combaten la fuerzas de la subversión", argumentando que gracias al fascismo en Italia se había frenado la amenaza comunista. Fue la misma razón por la cual justificó el golpe de estado fascista de Franco en España, con palabras como las siguientes:
“A mediados de junio de 1936, la creciente degeneración del régimen parlamentario en España, y el vigor con que se preparaban sendas revoluciones comunistas y anarquistas, desencadenó un alzamiento militar que llevaba tiempo preparándose (…). En España estaba manifestándose una perfecta reproducción del período de Kerensky en Rusia (...) Muchas de las garantías corrientes en la sociedad civilizada habían sido liquidadas por la infiltración comunista en un decaído gobierno parlamentario. Se producían atentados por ambas partes, y la pestilencia revolucionaria llegó a un punto tal, que los comunistas no titubeaban en asesinar a sus adversarios políticos en las calles o en sacarles de sus lechos para darles muerte”.
(2) "Radikalenerlass": véase (solo en alemán) en Wikipedia. En castellano, véase por ejemplo "¿Puede un comunista ser profesor de Universidad en Alemania?", en eldiario.es 

(3) Hoy en día Indonesia es una "democracia burguesa", una "de las mayores democracias asiáticas", decía hace tiempo un tertuliano en la SER. Todavía hoy en día, en esta "democracia" indonesia, ser simplemente sospechoso de ser comunistas equivale a que esa persona aparecerá muerta en alguna cuneta, posiblemente después de haber sido torturada. 

(4) Mismo en la época reciente en España, cuando tuvo lugar la intentona golpista del 23F en 1981, en muchas agrupaciones de las organizaciones de izquierdas en distintos lugares, hubo responsables políticos que se apresuraron a destruir los archivos más comprometedores para los militantes. Esto no fue una reacción paranoica, sino muy real. Conozco casos en pueblos en los que los sectores más fascistas se pusieron a elaborar listas negras de personas a detener, cuando tuvieron conocimiento del golpe en la tarde del 23F. 

(5) Tanto fue así, que el PCV decidió pasar a la lucha armada en su III Congreso de marzo de 1961. Seis años después, en abril de 1967, su Comité Central promulgó el abandono de la lucha armada, retomando el camino legal electoral.

____________


Leer sobre el tema en otros blogs
En el blog "El espacio de Lubrio", puede leerse un artículo muy didáctico que explica también a fondo el problema: "¿Se volvió loco el PCV al no participar en la renovación de los partidos?"

Otras entradas relacionadas en nuestro blog
El auge del fascismo y la persecución contra los comunistas en la Unión Europea.

Venezuela en el blog del viejo topo
Pulsa aquí para ver todas las entradas relacionadas con Venezuela (irán apareciendo de la más reciente a la más antigua) 

jueves, 16 de febrero de 2017

¿Una broma de mal gusto? El jefe de la CIA concede al príncipe saudita el premio más importante de la Agencia por "combatir el terrorismo".



El director de la CIA, Mike Pompeo, entrega al príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Nayef, la Medalla George Tenet, la más alta distinción de la CIA concedida por la lucha contra el terrorismo. En castellano castizo diríamos: ¡manda huevos! Mike Whitney nos ofrece el siguiente artículo sobre lo que considera "una broma de mal gusto", en relación con este premio, ya que Arabia Saudita es el principal financiador del terrorismo en el mundo. Whitney plantea como interrogante hasta qué punto esta farsa no trata de esconder a la opinión pública que Arabia Saudita  es una franquicia que actúa como subcontratista principal de la CIA.



"Esto es como si le damos el Nobel de Medicina a Jack el destripador por su labor salvando vidas" (@betauer_)

"Una declaración de Arabia Saudí sobre su lucha contra el terrorismo se parece y es tan hipócrita como sería un discurso de Hitler ensalzando la lucha contra los nazis" (@ShehabiFares) 


Arabia Saudita, la campeona del mundo mundial en la lucha contra el terrorismo. Al menos así lo entiende la CIA, cuyo director Mike Pompeo acaba de entregar al heredero de la corona saudí el máximo galardón que concede la CIA a quienes se destacan por su lucha contra el terrorismo en el mundo. Una tuitera comentaba: "Esto es como si le damos el Nobel de Medicina a Jack el destripador por su labor salvando vidas" (@betauer_). El país que está considerado el mayor financiador del terrorismo, honrado con un galardón que premia lo contrario. Claro está que si nos ponemos a examinar el terrorismo que desde su fundación ha patrocinado la CIA por todo el planeta, todo este asunto parece una broma de mal gusto, como dice Mike Whitney. Los dos personajes que aparecen en la foto de cabecera, son dos criaturitas del corral de la barbarie..:

Mike Pompeo, el nuevo director de la CIA nombrado por Donald Trump el pasado mes de enero, es miembro vitalicio de la Asociación Nacional del Rifle y un destacado del movimiento Tea Party dentro del Partido Republicano. Es un bichejo político de mucho cuidado: negacionista del cambio climático y opuesto a las regulaciones medioambientales que considera barreras contra la prosperidad; también se opone al cierre del campo de concentración de Guantánamo, conocido eufemísticamente como "campo de detención"; está en contra del cierre de las cárceles secretas de la CIA y a favor de la utilización de técnicas de tortura en los interrogatorios a detenidos. Pero si os digo lo que pienso, no creo que Pompeo sea mejor o peor que cualquier otro director de la CIA, a cuya cúpula se llega ejerciendo pedigrí de canalla sin escrúpulos. 

Por su parte, su compañero de foto, Muhammad bin Naif bin Abdulaziz, es otro espécimen de la barbarie. Un tirano que es el príncipe heredero de la corona saudí, una monarquía al más puro estilo medieval en cuanto a derechos humanos. Estudió Ciencias Políticas en EE.UU. y luego adquirió formación especializada en materia de seguridad, primero con el FBI y más tarde con Scotland Yard. Hace un año, la Francia del "socialista" François Hollande lo distinguió con otro galardón, al concederle la Gran Orden de la Legión de Honor de la República Francesa; de esta forma, Hollande se cagaba sobre los principios de Liberté, Égalité, Fraternité. ¡Pero bueno..!, después de todo y como nos recordaba ayer la tuitera @pechosboys, Arabia Saudita preside el Comité de los Derechos Humanos de la ONU: imaginamos que han hecho muchos méritos bombardeando y destruyendo Yemen, asesinando a su población con sanguinarios ataques rara vez mencionados en los medios sistémicos.

En el artículo que sigue, Mike Whitney se plantea qué puede haber detrás del vínculo tan amoroso entre EE.UU. y la tiranía saudí, un vínculo que se remonta al Afganistán de los 70 cuando el Imperio decidió ayudar a parir el actual terrorismo islamista como estrategia anti-soviética. ¿Cómo es posible que Hillary Clinton, la encarnación del intervencionismo imperialista reciente, diga en privado o en documentos secretos cosas como: "Arabia Saudita es el mayor contribuyente a la financiación del extremismo islámico" y es "la fuente más importante de financiación de los grupos terroristas suníes en todo el mundo"? El lamento de Hillary Clinton parece una contradicción, por el apoyo permanente de EE.UU. a Arabia Saudita. Aquí, entonces, cobra sentido la hipótesis explicativa de Mike Whitney, planteada como interrogante en su artículo:
"los saudíes son en realidad una franquicia que actúa como subcontratista principal de la CIA para llevar a cabo operaciones consideradas demasiado sensibles para sus propios agentes, a la vez que ocultan el papel de la compañía detrás de un manto de negación creíble".
Os invitamos a leer este corto artículo de Mike Whitney (y también a difundirlo); merece la pena. Por cierto, en una nota de traducción al final, explicamos algo sobre la prohibición estadounidense de concesión de visado a ciudadanos de siete países considerados promotores del terrorismo. Esto ha sido muy comentado recientemente, y cacareado en las redes sociales por el progrerío del club "Trump es muy malo y Hillary Clinton era muy guai". Esta prohibición, a cuyo decreto que la regula ahora Trump añade matices y detalles, fue en realidad aprobada y establecida... ¡por la administración Obama el año pasado!
  
Referencia documental
Mike Whitney: "Worst Joke Ever?  U.S. Spy Chief Gives Saudi Prince Highest Award for “Fighting Terrorism”, publicado en CounterPunch, 14-2-2017  
Traducción: blog del viejo topo (cítese en caso de reproducción. junto con el enlace de la fuente original en inglés)
Imágenes y negrita son añadidos de nuestro blog. Algunos de los hipervínculos son también añadidos nuestros.

_____________

¿Una broma de mal gusto? El jefe de la CIA concede al príncipe saudita el premio más importante de la Agencia por "combatir el terrorismo".
Mike Whitney

El viernes, el director de la CIA, Mike Pompeo, aprovechó su primer viaje al extranjero para hacer entrega al príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Nayef, del premio más alto que concede la CIA por la lucha contra el terrorismo, la Medalla George Tenet. Aunque la ceremonia no fue cubierta por ninguno de los principales medios de comunicación, fue recogida en distintos blogs en los que la noticia fue recibida con predecibles reacciones de indignación. No es sorprendente que la mayoría de los estadounidenses vean a Arabia Saudita como el epicentro del terrorismo global, un aspecto que fue subrayado en un artículo reciente en The Atlantic titulado "Where Terrorists America's Real From From". He aquí un extracto:
"(...) Después de examinar bases de datos, informes de prensa, documentos legales  y otras fuentes, Alex Nowrasteh, un experto en inmigración del Cato Institute [ver NT.1], ha llegado a una conclusión sorprendente: los ciudadanos con nacionalidad de los siete países señalados por Trump [ver NT2] han matado a cero personas en ataques terroristas en suelo estadounidense entre 1975 y 2015 .
Cero… 
Nowrasteh ha enumerado las personas de origen extranjero que cometieron o fueron condenadas por intentar cometer un ataque terrorista en suelo estadounidense, por su país de origen y el número de personas que mataron [ver NT3]. (...) los países en la parte superior de la lista, incluyendo Arabia Saudita y Egipto, no están incluidos en la prohibición de Trump (...) 
Los ataques del 11-S fueron llevados a cabo por 19 hombres: 15 de Arabia Saudita, 2 de Emiratos Árabes Unidos, 1 de Egipto y 1 de Líbano. Este atentado sigue ejerciendo influencia en cómo los americanos piensan acerca de la naturaleza del terrorismo." ("De dónde son los terroristas de América", The Atlantic)
Si bien es cierto que el 11-S ha configurado la forma de pensar de los estadounidenses sobre el terrorismo, también es cierto que la mayoría de las personas no son conscientes de la profunda relación operativa entre la CIA y los saudíes, que se remonta a la financiación de los Mujahidin en Afganistán en la década de 1970. Ahí es donde Bin Laden y Al Qaeda entraron en escena; es decir, la conexión CIA-Arabia por entonces ya esbozada, creó el semillero para la guerra terrorista. Desafortunadamente, incluso ahora, 16 años después de los ataques del 11-S, la notoria relación entre la agencia de inteligencia y sus aliados en Oriente Medio sigue siendo un asunto oscuro y reservado, como siempre. Como resultado, normalmente se señala con el dedo a los saudíes como la principal fuente del problema, mientras que el papel de la CIA es convenientemente escondido debajo la alfombra. Por ejemplo, eche un vistazo a esta nota de un artículo en The Independent:
"Arabia Saudita es el mayor contribuyente a la financiación del extremismo islámico y no está dispuesto a cortar el suministro de dinero, según una nota filtrada de Hillary Clinton. 
La Secretaria de Estado de EE.UU. dice en un memorando secreto que los donantes del reino saudí todavía "constituyen la fuente más importante de financiación de los grupos terroristas suníes en todo el mundo" y que "ha sido un desafío constante, como una prioridad estratégica, intentar convencer a los funcionarios saudíes para tratar el financiamiento del terrorismo que emana de Arabia Saudita Arabia" (...) 
Arabia Saudita es acusada, junto con Qatar, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos, de no haber impedido que algunos de sus ciudadanos más ricos financiaran la insurgencia contra las tropas de la OTAN en Afganistán. Los recaudadores de fondos de los talibanes viajan regularmente a los Emiratos Árabes Unidos para aprovechar sus débiles fronteras y su regulación financiera para el blanqueo de dinero. 
Sin embargo, es Arabia Saudita la que recibe la evaluación más dura. El país del que salieron Osama bin Laden y la mayoría de los terroristas del 11-S, según Clinton, "es una base fundamental de apoyo financiero para Al-Qaida, los talibanes, Lashkar-e-Toiba [ver NT.4] y otros grupos terroristas, incluyendo Hamas, quienes probablemente recauden millones de dólares anualmente de fuentes sauditas, a menudo durante el Haj y el Ramadán". 
("Arabia Saudita es el 'mayor financiador de los terroristas'",  en inglés en The Independient)
Luego tenemos esta joya del ex vicepresidente Joe Biden:
"Biden dijo que "nuestro mayor problema son nuestros aliados" que están involucrados en una guerra entre sunitas y chiítas contra el presidente sirio Bashar Assad. Bilden citó específicamente a Turquía, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos. 
"¿Que hicieron? Entregaron cientos de millones de dólares y miles de toneladas de armas a cualquiera que luchara contra Assad, pasando por alto que quienes estaban recibiendo tales suministros eran (Jabhat) Al-Nusra y al-Qaeda y los elementos extremistas yihadistas de otras partes del mundo", dijo Biden." ("Joe Biden se vio obligado a pedir disculpas a los Emiratos Árabes Unidos y Turquía por las declaraciones sobre Siria", Telegraph)
La evidencia contra Arabia Saudita es abrumadora y contundente, y eso es lo que hace que la entrega de la medalla de Pompeo en Riad sea tan desconcertante. ¿Por qué el jefe de la CIA otorga un premio a un hombre que, sin duda, podría identificar a algunos de los mayores financiadores, en todo el mundo, de los terroristas? (A menos que, por supuesto, la CIA obtenga algún beneficio de esta concesión).

¿Es asi? ¿Debemos pensar en un quid pro quo entre Washington y los saudíes que nadie conoce, pero del que Washington obtiene beneficios geopolíticos tangibles?

Es algo que ciertamente entra dentro de lo posible.

¿Es demasiado descabellado pensar que los saudíes son en realidad una franquicia que actúa como subcontratista principal de Langley [Cuartel General de la CIA] para llevar a cabo operaciones consideradas demasiado sensibles para sus propios agentes, a la vez que ocultan el papel de la compañía detrás de un manto de negación creíble? ¿Acaso no es eso lo que realmente sugiere la monstruosa y orwelliana ceremonia de la entrega del premio el pasado viernes, en la que  el engaño es mucho más oscuro, profundo y complicado de lo que alguien podría llegar a imaginar?

El apoyo de Washington a los muyahidin ayudó a expulsar a los soviéticos de Afganistán, y fue la razón por la cual en multitud de ocasiones Brzezinski pensó que era un éxito rotundo. Si ese es el caso, ¿entonces no es lógico suponer que las administraciones posteriores podrían haber utilizado el mismo modelo en otros lugares, como Kosovo, Somalia, Sudán, Libia, Irak, Siria y Afganistán?

Al menos, ¿no vale la pena investigar?

Y, otra cosa: ¿es posible descubrir la raíz del terror mediante la captura y el interrogatorio de terroristas individuales para averiguar lo que saben?

No, no es posible, porque las piezas individuales nunca han revelado la fuente de los flujos de financiación que se originan en la profundidad del interior del estado. Se ha hecho todo lo posible para alejar a los autores de su trabajo ilícito, para eliminar las pistas y borrar las huellas que dejen rastro. Una vez más, se trata de una negación creíble y de evitar que el público identifique a los autores reales. Lo que significa que la única manera de acabar con esta locura es arrojando luz sobre las oscuras relaciones entre las agencias de Inteligencia y sus representantes en Oriente Medio. No hay otra manera.

Una cosa es cierta, no vas a ganar la guerra contra el terrorismo entregando medallas a los principales sospechosos.

Mike Whitney (Counterpunch)
Traducción: blog del viejo topo



Otros artículos de Mike Whitney en nuestro blog:

Notas del traductor y comentarios del blog

(1) Organización privada que actúa de lobby político, cercano al llamado Partido Libertario e ideológicamente liberal/neoliberal.

(2)  Se refiere al decreto de Trump que establece la negación de visado de entrada a EE.UU. a  ciudadanos de siete países con mayoría musulmana y que se supone que son países “patrocinadores del terrorismo”. La lista de esos 7 países está compuesta por: Irán, Sudán, Libia, Somalia, Yemen, Irak y Siria. Sobre esta medida se ha informado de forma bastante tergiversada en los medios. La prohibición y la lista -a excepción de Siria- se aprobó bajo el mandato de Obama en 2015: "Visa Waiver Program Improvement and Terrorist Travel Prevention Act of 2015". Trump mantiene la norma y la lista (a la que se incorpora Siria), de ahí que el texto de su Administración no necesite nombrar de nuevo ahora los nombres de los países afectados. Más información aquí.

(3) El trabajo de Alex Nowrasteh al que se refiere Mike Whitney y que no enlaza, está en pdf en la web de CATO con el título "Terrorism and Immigration. A Risk Analysis". La lista de personas acusadas de ataques terroristas en EE.UU. entre 1975 y 2015 elaborada por Nowrasteh está en su artículo "Guide to Trump’s Executive Order to Limit Migration for “National Security” Reasons" y también en el artículo del Atlantic. Es la siguiente:


(4) Lashkar-e-Toiba es el (literal) "Ejército de los Puros". En inglés aparece como Lashkar-i-Tayyaba o Lashkar-e-Tayyaba). Son islamistas radicales surgidos en la región de la Cachemira. Fuente.